SHAFAQNA– Nahy-ul Balâghah Ḥikma 73
وَ قَالَ علی (علیه السلام): إِنَّ الْأُمُورَ إِذَا اشْتَبَهَتْ، اعْتُبِرَ آخِرُهَا بِأَوَّلِهَا
Él Imam Ali (AS) dijo: “Y dijo [la paz sea con él]: Ciertamente, cuando los asuntos se tornan ambiguos, el desenlace de los mismos debe ser evaluado a través de su origen.”

Explicación general
Si estás confundido respecto a lo bueno o malo de una acción, estudia cuidadosamente la causa y sabrás cuáles son sus efectos. Esta frase ofrece una herramienta práctica para la toma de decisiones y el discernimiento cuando nos enfrentamos a situaciones ambiguas o inciertas:
- La confusión de los asuntos: Se refiere a momentos en los que no está claro si un camino es correcto o incorrecto porque todas las opciones parecen iguales superficialmente.
- La ley de la consecuencia: Sugiere que la naturaleza de un resultado suele estar determinada por la intención o la raíz que le dio origen.
- Consistencia: Si el origen de un proyecto o una relación fue noble y honesto, es probable que su desenlace también lo sea. Por el contrario, si algo empezó con engaños o malas bases, el final guardará esa misma esencia.
En términos modernos, es una invitación a mirar los antecedentes y los principios fundamentales para predecir el éxito o el fracaso de algo.
Etimología
- u‘tubira ākhiruhā bi-awwalihā (اعْتُبِرَ آخِرُهَا بِاَوَّلِهَا): El final de ello se juzga (o se considera) por su inicio / Su final se mide (o se juzga) por su comienzo (-اعْتُبِرَ [uʿtibira]: Verbo en voz pasiva (raíz ʿ-b-r). Literalmente “debe ser juzgado”, “debe ser cruzado” o “evaluado”. La raíz implica “cruzar de un lado a otro” (como una interpretación) -آخِرُهَا [ākhiruhā]: “Su final” o “su desenlace”. El sufijo –hā refiere a al-umūr (los asuntos) – بِأَوَّلِهَا [bi-awwalihā]: “Por su principio” o “con su comienzo”. La preposición bi- indica el medio o el criterio de medida).
- al-umūr (الْأُمُورَ): Plural de amr. Significa “asuntos”, “cosas”, “situaciones” o “acontecimientos”. El uso del artículo definido (al-) denota generalidad: la vida en su totalidad.
- idhā (إِذَا): Conjunción temporal. “Cuando” o “en el momento en que”.
- ishtabahat (اشْتَبَهَتْ): Verbo en la forma VIII de la raíz sh-b-h (parecerse). Significa “volverse ambiguo”, “confundirse”, “ser oscuro” o “asemejarse tanto que no se pueden distinguir”.
Explicación de los sabios:
- “Y dijo (la paz sea con él): Cuando los asuntos se vuelvan confusos [o se parezcan entre sí], juzga el final de ellos basándote en su comienzo.” (Anṣāriān).
- Tema: Método de análisis de los eventos (Método empírico) (Ético, Científico, Político): Y la paz de Dios sea con él, [quien] dijo: Si los sucesos fueran semejantes entre sí, el último se compara y evalúa con el primero.” [proverbio persa: “El año que será bueno, se reconoce por su primavera”- “«سالی که نکوست، از بهارش پیداست» (Sāli ke nekūst, az bahārash peydāst)”] (Dashtī)
- El Imam dijo: ” Cuando los asuntos se vuelven dudosos (confusos), su final debe ser medido (cotejado) por su principio.” (Āyatī).
- El Imam, la paz sea con él, dijo: “Puesto que los asuntos se asemejan entre sí, es posible comparar uno con otro y conocer su final a través de su comienzo.” (Shahīdī).
- El Imam (la paz sea con él) ha dicho (sobre la reflexión del desenlace de los asuntos): Cada vez que los asuntos se vuelven confusos (y no se distingue si su final será bueno o malo), su conclusión se compara e iguala con su comienzo (por tanto, si el inicio de la tarea es bueno o malo, su fin será bueno o malo, puesto que el año bueno es evidente desde su primavera).” (Faīḍ al-islam).
- El Imam (la paz sea con él) dijo: “Cuando los asuntos se vuelven confusos [y el futuro no es claro], se debe juzgar su final comparándolo con su principio.” (A. Makārem Shīrāzī).
Explicación extendida:
- [IBN MAYTHAM AL- BAḤRĀNĪ, “ŠARḤ NAHJ AL-BALĀGHAH”]
El Imam (la paz sea con él) dijo: «وَ قَالَ علی (علیه السلام): إِنَّ الْأُمُورَ إِذَا اشْتَبَهَتْ، اعْتُبِرَ آخِرُهَا بِأَوَّلِهَا»: “Ciertamente, cuando los asuntos se vuelven confusos, su final debe juzgarse por su principio”. Es decir: siempre que al inicio de una tarea el camino y el método para lograrla sean desconocidos y emprenderla resulte difícil, se debe comparar el final con el principio. Se deduce así que el final será igualmente difícil; en tal caso, se debe desistir y evitar actuar con un esfuerzo innecesario o arriesgado.
[IBN ABĪ AL-ḤADĪD, “ŠARḤ NAHJ AL-BALĀGHAH”, vol. 7, p. 292]
«وَ قَالَ علی (علیه السلام): إِنَّ الْأُمُورَ إِذَا اشْتَبَهَتْ، اعْتُبِرَ آخِرُهَا بِأَوَّلِهَا»
“Ciertamente, cuando los asuntos se vuelven confusos, su final puede medirse por su principio.”
Esta sentencia también se ha transmitido con la palabra istabhama (volverse ambiguo), pero el significado es el mismo. Esta es una verdad absoluta: las premisas indican los resultados y las causas indican los efectos. A menudo, aunque no exista una relación directa de causa y efecto entre dos cosas, existe una mínima proporción o analogía entre ellas que permite deducir el estado de una a través de la otra.
Cuando esto ocurre y los asuntos se vuelven confusos para el sabio perspicaz —de modo que no sabe hacia dónde se dirigen—, este puede deducir el desenlace y el fin a partir de su ejecución y su inicio.
Ejemplo Político: Si un pueblo tiene un gobernante de carácter débil y políticas deficientes, y los asuntos de su país comienzan a caer en la agitación y la inquietud, resultando ambiguo para el hombre sensato cómo será el futuro, es su deber deducir el final comparándolo con el principio.
Debe saber que el orden de ese territorio pronto se encaminará hacia la dispersión y la disolución en el futuro; pues los actos iniciales son pruebas y advertencias de ello, y prometen que tal desenlace ocurrirá. Esto es algo evidente.
Relacionado: Explicación al Nahy-ul Balâghah: Ḥikma 72
- [ḤABĪBULLĀH KHŪĪ, “MINHĀǦ AL-BARĀʿA, ŠARḤ NAHJ AL-BALĀGHAH” XXI, 111]
- Explicación de Nahj al-Balāghah, vol. 21, p. 111
- La septuagésima segunda de sus máximas, paz esté con él:
وَ قَالَ علی (علیه السلام): إِنَّ الْأُمُورَ إِذَا اشْتَبَهَتْ، اعْتُبِرَ آخِرُهَا بِأَوَّلِهَا
(72) Y dijo (la paz sea con él): “Ciertamente, cuando los asuntos se vuelven confusos (ambiguos), su final debe juzgarse por su principio” (Números de referencia: 74882- 74873)
Lengua:
- Ashtabaha (اشتبه): Se dice que un asunto es ashtabaha para alguien cuando se vuelve oculto, confuso o ambiguo (según el diccionario Al-Munjid).
Significado:
Los “asuntos confusos” son aquellos asuntos cuya verdadera naturaleza no es clara, ya sea desde la perspectiva de la razón o de la ley religiosa (Shari’a).
Ejemplo 1: Como un viajero que busca un destino específico, pero se confunde de camino y no sabe si la ruta que pretende seguir lo llevará a su destino o no.
Ejemplo 2: Como quien desea seguir a un guía (Imán) y no sabe si es el verdadero y si seguirlo le llevará a la Verdad o no.
El Imām dice: Si un asunto es confuso desde el momento en que se entra en él, no hay esperanza de que se aclare al final. Por lo tanto, es necesario detenerse e investigar hasta que se aclare, para que la entrada en dicho asunto sea con visión clara (basirah) y certeza. Aparentemente, lo que se quiere decir es que, si ocurre un error al principio de un asunto, este conducirá inevitablemente al error al final.
Traducción poética:
| “Si el arquitecto coloca torcido el primer ladrillo, la pared subirá torcida aunque llegue hasta las Pléyades (el cielo).” | خشت از أوّل گر نهد معمار كج
تا ثريّا مى رود ديوار كج |
- [AYATOLLAH MAKĀREM SHĪRĀZĪ, “PAYĀM IMĀM AMĪR AL-MŪMINĪN”]
“El año que será bueno…”
El Imam (la paz sea con él) imparte aquí una lección fundamental, útil para todos los administradores y para quienes buscan la verdad. Dice: “Cuando los asuntos se vuelven confusos (y el futuro no es claro), su final debe juzgarse por su principio” (Inna al-umura idha ashtabahat i’tubira akhiruha bi-awwaliha).
Esto señala que el inicio y el fin de los asuntos tienen un vínculo inseparable; de hecho, son como la causa y el efecto. Por lo tanto, si tenemos dudas sobre cómo terminará algo, debemos observar cómo comenzó:
Si inició en el camino correcto: El final también lo será. Como dice el proverbio persa: “El año que será bueno se reconoce por su primavera” – «سالی که نکوست، از بهارش پیداست» (Sāli ke nekūst, az bahārash peydāst)”.
Si inició en un camino erróneo: El final será incorrecto y peligroso. Como dice el famoso verso:
خشت از أوّل گر نهد معمار كج تا ثريّا مى رود ديوار كج
“Si el arquitecto coloca torcido el primer ladrillo, la pared subirá torcida, aunque llegue hasta las Pléyades (el cielo).”
El Mensaje Subyacente
Esta enseñanza tiene otro mensaje: si queremos obtener resultados buenos y fructíferos, debemos cuidar las bases y cimientos desde el principio.
Ejemplos Coránicos de Cimientos:
El texto ilustra esta lógica comparando dos mezquitas mencionadas en el Corán:
Mezquita de Quba: Fue fundada sobre la piedad (Taqwa). Su base era correcta y, por lo tanto, se convirtió en un lugar de adoración para los creyentes – “Ciertamente, una mezquita fundada sobre la piedad (Taqwa) desde el primer día es más digna de que te estaciones en ella…”” (لَمَسْجِدٌ أُسِّسَ عَلَى التَّقْوى) (1)
Mezquita de Dirar: Fue construida sobre la hipocresía, la incredulidad y la división. Su final fue ser consumida por el fuego por orden del Profeta (P.B.) – “En ella hay hombres que aman purificarse, y Allah ama a los que se purifican.” (فیهِ رِجالٌ یُحِبُّونَ أَنْ یَتَطَهَّرُوا) (2)
Conexión con la Carta a Malik al-Ashtar:
Un concepto similar aparece en el pacto con Malik al-Ashtar, donde el Imām dice: “Deduce lo que aún no ha sucedido a partir de lo que ya ha pasado, pues los asuntos de este mundo se asemejan entre sí.” – اسْتَدِلَّ عَلَى مَا لَمْ یَکُنْ بِمَا قَدْ کَانَ، فَإِنَّ الاُْمُورَ أَشْبَاهٌ- (3)
Notas:
(1). Sura At-Tawba (El Arrepentimiento), versículo 108.
(2). Sura At-Tawba (El Arrepentimiento), versículo 108.
(3) (Fuente de la sabia expresión): El autor del libro Masādir Nahj al-Balāgha (Fuentes del Nahj al-Balagha) relata este noble hadiz de dos sabios que vivieron antes de la época de Sayyid Radí (el compilador del Nahj al-Balagha, m. 406 d.H.): Ibn Qutaybah al-Dinawari (fallecido en el año 276 d.H.) en su libro Al-Imāmah wa al-Siyāsah. Nasr ibn Muzāhim (fallecido en el año 202 d.H.) en su libro Waq’at Siffīn. Esto constituye una prueba de la multiplicidad de fuentes de este dicho sabio y refuerza su veracidad histórica, al haber sido registrado siglos antes de la compilación definitiva del Nahj al-Balagha. (Referencia: Masādir Nahj al-Balāgha, Vol. 4, pág. 59).
