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Ramadán 2021, islam, Profeta (PBUH), Imam Alí (AS)

SHAFAQNA |por Sdenka Saavedra Alfaro (1): Prestos para recibir al mes bendito de Ramadán en este 2021, correspondiente al noveno mes del calendario islámico lunar, el mes del perdón, de la misericordia divina, de la purificación del cuerpo y el alma, de la arrogancia y de la hipocresía, el mes de la lucha contra los deseos egoístas, el mes de la revivificación de los valores islámicos, mes de la revelación del Sagrado Corán, un mes de la fiesta divina por su importancia y por su estatus entre los creyentes; pues Dios ha invitado a toda la humanidad a participar de este mes sagrado, es que hacemos hincapié en la preparación previa que se debe realizar para entrar a este mes de la Misericordia de Dios.

El Profeta (PBUH) se refirió a este mes como “el mes de Allah” en el sermón que dio antes de la llegada de este mes, diciendo: “¡Oh gente! Ciertamente os está llegando el bendito mes de Dios”.  Al mismo tiempo señalaba “Shabaan es mi mes y el mes de Ramadán es el mes de Allah, el Exaltado, y es la primavera de los pobres” (Bihar Al-Anwar, vol. 97, pg. 68)(2).

La llegada del mes bendito de la purificación de Ramadán, el mes de la fiesta divina, de acuerdo a las narraciones requiere algunas acciones previas para su entrada, tales como el arrepentimiento y el pedir perdón; pues toda fiesta necesita limpieza, por lo tanto, se debe pedir perdón en los últimos días del mes de Sha´ban para encontrar el gozo de la adoración, ya que no debemos olvidar que el Profeta Muhammad (PBUH) y los imames consideraban los meses de Rayab y Sha´ban como un preámbulo para entrar al mes bendito de Ramadán, un terreno adecuado para el arrepentimiento y la entrega hacia Dios, Sha´ban el mes del Profeta, el mes del perdón que al respecto dijo:

“Sabed que Rayab es el mes de Dios, Sha´ban es mi mes y Ramadán es el mes de mi pueblo”.

Al mismo tiempo en un sermón del Profeta del islam (PBUH) que pronunció precisamente el último viernes del mes de Sha´ban sobre el mes de Ramadán leemos: “Oh gente sus almas dependen de sus obras, así que libérenlas con perdón y arrepentimiento”(3).

Es decir, si nuestra alma y su libertad dependen de nuestras acciones, nuestras malas acciones y pecados son los grilletes y cadenas de nuestras almas que se abren pidiendo perdón y el alma se libera.  Sin duda, ese importante orden profético está dirigido a todos; pues Ramadán es el mes del perdón y la intercesión, y en ese sentido es mejor prepararnos para recibir el perdón de Dios perdonando a otros que nos han agraviado, porque si no podemos pasar por alto a los demás y perdonarlos, ¿Cómo podemos esperar que Dios Todopoderoso nos perdone?. De ahí es que también el mes bendito de Ramadán es el mes del perdón, de la caridad, la reconciliación y las buenas obras; así como de la superación personal, el autoconocimiento el requisito más importante para entrar en la fiesta de Dios; pues somos la materia prima que si trabajamos sobre nosotros mismos y pudiéramos convertir esta materia prima en formas superiores, habríamos realizado el trabajo necesario en la vida, y este es el propósito, ya que el creyente debe trabajar constantemente en sí mismo, la autoconstrucción permanente, en su crecimiento espiritual.

Y al respecto decía el Imam Alí (AS): “Quien triunfa en el conocimiento de su ser (autoconocimiento) ha obtenido el mayor éxito”. Fuente: Gurarul Hikam, pág.322. Y sobre el mismo tema decía el Imam Baqir (AS): “…Bloquea el camino de la vanidad a través el conocimiento de ti mismo (autoconocimiento)”.

Es en ese sentido, que la preparación para la llegada de este mes de Dios, requiere además de la práctica de la Taqwa la piedad, la abstinencia del pecado, temor a Dios, amor por Allah y autocontrol, la benevolencia la bondad, la misericordia en ayudar a los más necesitados, el Sagrado Corán, en la Sura Al Ma´idah, versículo 27, dice: “¡Dios acepta a los piadosos!; es decir el criterio para aceptar una buena acción es la piedad humana, Taqwa, y la piedad que eleva nuestra acción”. De ahí es que prepararse para la fiesta divina también precisa de la sinceridad, la purificación del corazón de los rencores, la enemistad, la lujuria, el egoísmo, la envidia, y todo lo malo que existe a nuestro alrededor; pues Ramadán es el mes del fortalecimiento de la voluntad y la liberación de las codicias internas del hombre y ese ideal también se logra a la luz del ayuno.

En otras palabras, una de las cosas que prepara a una persona para asistir al mes sagrado de Ramadán es el ayuno específicamente en los últimos días del mes de Sha´ban, al respecto dijo el Imam Rida (AS): “Quien ayune los tres últimos días de Sha‘bân y los una con el ayuno del mes de Ramadán, Dios le registrará ello como el ayuno de dos meses consecutivos”.

También al respecto sobre la recompensa del ayuno en estos tres últimos días del mes de Sha´ban se ha narrado del Imam Sadiq (AS): “Que quien ayune durante 3 días desde el final del mes de Sha´ban y lo relacione con el mes sagrado de Ramadán, Dios le escribe la recompensa del ayuno durante dos meses consecutivos”(4).

Y no debemos olvidar que el ayuno es un pilar fundamental del islam y es una continuación de la larga historia del ayuno en las religiones Abrahámicas, como lo habíamos señalado, y observamos también que en estos momentos que atraviesa el mundo puede ser de mucha ayuda volcarnos a una unión y también empatía hacia los más necesitados; puesto que Dios prescribió el ayuno a los que os precedieron, Dios dice en el Santo Corán:

“¡Creyentes! Se os ha prescrito el ayuno al igual que se les prescribió a los que os precedieron; ¡Ojalá tengan temor de Allah!” (Surat al Baqarah, 183).

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Al mismo tiempo que este acto voluntario de resistir las pasiones, el hambre y la sed; así como el deseo sexual, despierta y hace surgir en nosotros la fuerza interior dormida y no manifestada; a la vez que también es un ejercicio de autocontrol que capacita al hombre para resistir y no sucumbir fácilmente a las pasiones más bajas como la codicia, el egoísmo y la cólera tal como lo señalan Beheshti y Bahonar:

“Hay muchos deseos, pasiones y tentaciones que a menudo encolerizan y golpean la dignidad y posición del ser humano. Sin embargo, es posible que pueda aumentar su fuerza de resistencia y autocontrol, mostrase perseverante contra todo mal sin sucumbir a ninguna tentación y no respondiendo a todos los llamados de los deseos”.

De ahí que en estos últimos días del mes de Sha´ban y ya entrando al mes de Ramadán, debemos reflexionar mucho más en nuestras acciones; pues es el mes donde uno debe ser empático con los que tienen hambre; es decir de los más oprimidos, de los más necesitados, en este periodo se debe acrecentar la comprensión hacia ellos, por eso el Profeta señaló en este mes:

“Recordad, por medio de vuestra hambre y sed en este Mes, la sed y hambre del Día de la Resurrección. Dad limosna a vuestros pobres e indigentes; respetad a vuestros mayores y tened misericordia de vuestros niños; fortaleced los lazos con vuestros parientes; retened vuestras lenguas (de aquello que no se debe decir), cerrad los ojos ante aquello que no es lícito para vosotros mirar y alejad vuestros oídos de aquello que no es lícito para vosotros escuchar; y sed benevolentes con los huérfanos de la gente para que sean benevolentes con vuestros huérfanos (una vez que hayáis partido)”(5).

Con todo ello estamos viendo que antes de entrar al mes de la Misericordia Divina que es Ramadán se requiere de preparación constante para la purificación de nuestra alma, la superación personal, el arrepentimiento, la piedad, el perdón; etc…; así también es necesario incluir en la entrada de este mes las recomendaciones del Imam Reza (as) para el último viernes del mes de Sha’ban:

Abasalat Heravi compañero del Imam Reza (AS), dijo: Llegué al servicio del Imam Reza (AS) el último viernes del mes de Sha’ban, y el Imam dijo: ¡Oh, Abasalat! La mayor parte del mes de Sha’ban se ha ido y hoy es el último viernes del mes, así que compensa los errores pasados ​​y las deficiencias del resto de este mes y busca lo que sea beneficioso para ti; reza mucho y pide perdón y recita mucho el Corán y arrepiéntete de tus pecados, hasta que entre el mes de Ramadán, te hayas purificado para Dios y seas responsable de tu religión y confíes, en lo que tienes en tu corazón y abandones los pecados que has cometido, y temas a Dios, y confíes en Dios en tus asuntos ocultos y abiertos, para que quien confíe en Dios, Dios sea suficiente para sus asuntos. Y en el resto de este mes, recita esta súplica mucho: “Oh Dios, si no me perdonas en los días posteriores a Sha’ban, ten misericordia de mí en el resto”. Y el Imam (AS) continuó: “Dios, con el respeto y la grandeza del mes sagrado de Ramadán, libera a muchos sirvientes del fuego del Infierno en el mes de Sha’ban”(6).

También es necesario seguir los consejos que dejó el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) para el último viernes de Sha’ban, incluso el último viernes del mes de Sha’ban cuando el Profeta (la paz sea con él) se estaba preparando, hizo un sermón para que sus compañeros recibieran el mes sagrado del Ramadán y destacó la importancia de este mes de la siguiente manera:

“Es el mes en el que estás invitado a la fiesta de Dios y eres uno de los que son honrados por Dios. Tu respiración es como un rosario, tu sueño es como adoración, tus obras son aceptables y tus oraciones son respondidas. Por lo tanto, pídale a Dios con intenciones puras y corazones puros que lo ayude a tener éxito en el ayuno y la recitación del Corán en este mes, porque es miserable que alguien se vea privado del perdón divino en este gran mes. Con tu hambre y sed en este mes, recuerda el hambre y la sed de la resurrección, perdona al pobre y al necesitado, honra a tus mayores, ten piedad de los jóvenes, fortalece el vínculo de parentesco. Mantén tu lengua libre de pecado, cúbrete los ojos de lo que no es lícito mirar, aprende tus oídos de lo que está prohibido oír, ten compasión y amor por los huérfanos del pueblo, para que ellos hagan lo mismo con tus huérfanos. .. ». (7).

Y, con todo lo señalado, aprovechando que nos encontramos en los últimos días del mes de Sha’ban, en el umbral del mes de la misericordia del mes de Ramadán, seamos conscientes de su importancia y lo pongamos en práctica, eliminando todo tipo de negligencias y más aún hoy que se continúa bajo el aislamiento de la pandemia del coronavirus, COVID-19, pandemia que ha superado los más de 2,8 millones de fallecidos y más de 132 millones personas infectadas en el mundo, de acuerdo la OMS; pues prestos para recibir el mes bendito de Ramadán 2021 seamos capaces de continuar con la lucha a favor de los pobres, de los más humildes y volcarnos más aún en el verdadero significado de la entrega hacia Dios, y el valor de la súplica; pues Ramadán el mes de la Revelación del Corán: “El mes de Ramadán, en el cual fue hecho descender el Corán, como una guía para la gente, como indicaciones claras de la Guía y del Discernimiento”(8).

Y precisamente uno de los actos recomendables del mes de Ramadán es reflexionar con respecto al significado de las aleyas del Corán. De hecho, los consejos y enseñanzas que existen en el Corán son la solución de la mayoría de nuestros problemas y sufrimientos, por lo que hoy más que nunca se hace necesario nuestra entrega al Todopoderoso, en nuestra reflexión y en nuestras duas y súplicas; pues Dios dice: “Su Señor dice: Invóquenme, que responderé [sus súplicas]. Pero quienes por soberbia se nieguen a adorarme, ingresarán al Infierno humillados” (Corán 40:60).

 

Notas:

1- Escritora, Periodista, Profesora e Investigadora Boliviana, miembro de la Asociación de Investigadores en Comunicación y Educación para el Desarrollo (AICED) y la Asociación de la Comunidad Islámica Ahlul Bait de Bolivia.

2- http://islamoriente.com/sites/default/files/cckfilefield/Article_pdf_file/Ramad%C3%A1n%20la%20primavera%20de%20los%20pobres.pdf

3- “Ética Islámica en Nahj Al Balaghah (Sermón Mottaqin) Vol. 2, p.36. Medios Shiitas, volumen 4, página 227.

4- Iqbal, página 723, (esta narración ha sido narrada del Imam Reza (as) en Zad al-Ma’ad, página 81); (Generalidades de nuevas claves, p. 691).

5- www.islamoriente.com “El sermón del Profeta sobre el mes del ayuno, Ramadán: ¡Oh, gente!, por cierto, que he venido hacia vosotros el mes de Dios con bendiciones, misericordia y perdón”; (16/6/2015).

6- Zad al-Ma’ad, págs. 81 y 82; (Generalidades de nuevas claves, p. 692).

7- Ejemplo de interpretación, Vol. 1, pág. 636

8- Tafsir Nemune, tomo 1, página 626.

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