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Yemen, Arabia Saudí, coronavirus
Un centro sanitario, situado en la ciudad yemení de Haydan, destruido por los bombardeos saudíes.

SHAFAQNA – Hispan TV: El portavoz de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés), Jens Larke, ha advertido este viernes que las instalaciones sanitarias del país más pobre del mundo árabe “están realmente al borde del abismo” a causa de la propagación del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19.

Larke ha manifestado durante una videoconferencia que los equipos de la ONU sobre el terreno no pueden ofrecer atención a los pacientes yemeníes, al no contar con los suficientes tanques de oxígeno o equipos de protección individual.

Los medios sanitarios con los que cuentan los yemeníes para atender a los contagiados son mínimos debido a la destrucción masiva de sus centros hospitalarios por las fuerzas lideradas por Arabia Saudí, que desde hace más de cinco años vienen bombardeando indiscriminadamente a esa nación a fin de restaurar en el poder al expresidente fugitivo yemení Abdu Rabu Mansur Hadi.

La ONU ha señalado que ante este colapso sanitario es imposible contener la transmisión local de casos no detectados, a pesar de que las cifras oficiales hablan de menos de 200 contagios.

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Larke ha apuntado que “la incidencia actual es casi seguramente mucho más alta” y ha argüido que hay pocos test de diagnóstico y que las agencias humanitarias operan sobre la base de que la transmisión comunitaria se está propagándose a nivel del todo el país.

“El sistema sanitario yemení necesita una ayuda significativa para hacer frente a la amenaza. Las agencias de ayuda humanitaria están incrementando su alcance, prevención y gestión de casos”, ha señalado.

Solo la mitad de las instalaciones sanitarias de este país funcionan a pleno rendimiento, ha indicado Larke, para luego indicar que la financiación de las operaciones de ayuda humanitaria tiene una importancia vital para atender a los infectados y para lo que, ha aclarado, es necesario unos 2000 millones de dólares para lo que queda de año.

La propagación de la COVID-19 en Yemen ha aumentado los temores mundiales sobre las consecuencias que ello acarreará para el país empobrecido y destruido, donde el sistema sanitario colapsó hace tiempo por la agresión saudí y epidemias como el cólera han hecho estragos en la población.

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