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Corán, Sura Nur, Imam Sadiq (AS), hiyab
Sura Nur, aleya 31

SHAFAQNA – La traducción del Capítulo 24 del Sagrado Corán, Sura Nur, aleyas 30 y 31.

En el nombre de Dios, El Compasivo, El Misericordioso

قُلْ لِلْمُؤْمِنِینَ یَغُضُّوا مِنْ أَبْصٰارِهِمْ وَ یَحْفَظُوا فُرُوجَهُمْ ذٰلِکَ أَزْکیٰ لَهُمْ إِنَّ اَللّٰهَ خَبِیرٌ بِمٰا یَصْنَعُونَ

“Di a los creyentes que recaten sus miradas y que protejan sus partes privadas. Eso es más puro. En verdad Dios está bien informado de lo que hacen.

وَ قُلْ لِلْمُؤْمِنٰاتِ یَغْضُضْنَ مِنْ أَبْصٰارِهِنَّ وَ یَحْفَظْنَ فُرُوجَهُنَّ وَ لاٰ یُبْدِینَ زِینَتَهُنَّ إِلاّٰ مٰا ظَهَرَ مِنْهٰا وَ لْیَضْرِبْنَ بِخُمُرِهِنَّ عَلیٰ جُیُوبِهِنَّ وَ لاٰ یُبْدِینَ زِینَتَهُنَّ إِلاّٰ لِبُعُولَتِهِنَّ أَوْ آبٰائِهِنَّ أَوْ آبٰاءِ بُعُولَتِهِنَّ أَوْ أَبْنٰائِهِنَّ أَوْ أَبْنٰاءِ بُعُولَتِهِنَّ أَوْ إِخْوٰانِهِنَّ أَوْ بَنِی إِخْوٰانِهِنَّ أَوْ بَنِی أَخَوٰاتِهِنَّ أَوْ نِسٰائِهِنَّ أَوْ مٰا مَلَکَتْ أَیْمٰانُهُنَّ أَوِ اَلتّٰابِعِینَ غَیْرِ أُولِی اَلْإِرْبَهِ مِنَ اَلرِّجٰالِ أَوِ اَلطِّفْلِ اَلَّذِینَ لَمْ یَظْهَرُوا عَلیٰ عَوْرٰاتِ اَلنِّسٰاءِ وَ لاٰ یَضْرِبْنَ بِأَرْجُلِهِنَّ لِیُعْلَمَ مٰا یُخْفِینَ مِنْ زِینَتِهِنَّ وَ تُوبُوا إِلَی اَللّٰهِ جَمِیعاً أَیُّهَا اَلْمُؤْمِنُونَ لَعَلَّکُمْ تُفْلِحُونَ

“Y di a las creyentes que recaten sus miradas y protejan sus partes privadas y no muestren sus encantos, excepto lo que está simple vista. Que cubran sus pechos y que no muestren sus encantos excepto a sus esposos, sus padres, los padres de sus esposos, sus hijos, los hijos de sus esposos, sus hermanos, los hijos de sus hermanos, los hijos de sus hermanas, sus mujeres, sus esclavas, los hombres con deficiencia mental que carezcan de deseo sexual o los niños que aún no reconocen las partes privadas de las mujeres. Y que no golpeen con sus pies para dar a conocer sus encantos ocultos.(es decir: que al caminar no golpeen con fuerza en el suelo de manera que el sonido de su taconeo llame la atención sobre ellas.) Volveos todo arrepentidos hacia Dios ¡Oh, creyentes! Para que, quizás así, tengáis éxito.

Introducción

En la escuela islámica, la castidad es uno de los más altos valores humanos y, al contrario, está condenado el libertinaje, la inmoralidad sexual y la impudicia. La puerta de entrada al abismo de la perversión y la corrupción sexual es “la mirada morbosa”.

Las miradas morbosas, fertilizan la similla de la lujuria en el Corazón, y hace que el hombre caiga en la sedición y la perversión. La mirada indecente e ilícita es la acción concorde con la voluntad de Satán. En las narraciones llegadas de Ahlul Bait (P), tenemos muchas advertencias sobre la mirada morbosa, donde nos presentan que la mirada y los ojos son, el lugar emboscado de los Satanases, y otras señalan que; la fornicación de los ojos es la mirada aprovechadora, al respecto el Imam Sadiq (AS) dice:

«اَلنَّظْرَةُ سَهْمٌ مِنْ سِهَامِ إِبْلِيسَ مَسْمُومٌ مَنْ تَرَكَهَا لِلَّهِ عَزَّ وَ جَلَّ لاَ لِغَيْرِهِ أَعْقَبَهُ اَللَّهُ إِيمَاناً يَجِدُ طَعْمَهُ»

“La Mirada (ilícita a una persona del sexo opuesto) es una de las flechas envenenadas de Satanás; quien se abstenga de ella por Dios, Imponente y Majestuoso, no por otra cosa, Dios hará que como resultado de ello tenga una fe, de la cual guste su sabor”. Mam la Yahduruh Al_FAqih, t.4, p, 18

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Y también tenemos en otra narración del Imam Baqir (AS) que relata del Profeta que dice:

لَعَن رَسُولُ اللهِ صَلَّى الله عَلَيْهِ وَ آلِهِ وَسَلَّمَ رَجُلاً يَنْظُرُ اِلى فَرْجِ إِمْرَأَة لا تَحِلُّ لَهُ، وَ رَجُلاً خانَ أَخاهُ في إِمْرَأَتِهِ، وَ رَجُلاً يَحْتاجُ النّاسُ إلى نَفْعِهِ فَسَأَلَهُمُ الرُّشْوَةَ

“Maldice al hombre que mira el sexo de una mujer que no le es lícito, a un hombre de quien la gente necesita y por lo cual les pide soborno” Al_Kafi, t.5, p.559

Notas aclaratorias

En la ocasión del descenso de esta aleya, leemos que, un joven en el camino vio a una mujer, la contempló y la siguió, estaba tan sumergido en ella, que se golpeó su cara con la pared y resultó herido. Él se fue ante el Profeta de islam y relató lo sucedido y Dios hizo descender a esta aleya:

قُلْ لِلْمُؤْمِنِینَ یَغُضُّوا مِنْ أَبْصٰارِهِمْ

“Di a los creyentes que recaten sus miradas”

Esta sura es, de hecho, la sura de castidad, pureza y purificación de las desviaciones sexuales. Primero dice: que recaten sus miradas, y como sabemos “Tener una mirada morbosa” es el primer paso para las desviaciones sensuales, porque la mirada con deseo y provocación causa cometer el pecado más abominable como la fornicación o el adulterio, entonces dice:

یَحْفَظُوا فُرُوجَهُمْ

“Y que protejan sus partes privadas”

¿Protegerse de qué?, de todo aquello que no es correcto, de la corrupción de las miradas.

Esta aleya de “proteger las partes privadas” al igual que ha venido en las narraciones ser refiere a cubrirlas de los demás, como lo señala el Imam Sadeq (AS); “Cada versículo que habla de proteger Fary (Parte privada) en el Corán está destinado a proteger contra el adulterio, excepto este versículo, que manda a proteger, las pates privadas, de los ojos de los demás”. La palabra “Fary” se usa en árabe para designar las partes íntimas del hombre y la mujer. Dios por medio de esta aleya manda a los seres humanos a que guarden sus partes íntimas, guarden de la vista de los demás, excepto de los esposos. El cumplimiento de este mandato coránico, manifiesta que primero la mujer después el hombre; pues la sociedad, así se protegerá de la corrupción y de los pecados abominables como el adulterio.

Ojo, esta aleya está describiendo, la situación de la vestimenta de los árabes en la época preislámica, y aquí, es muy importante señalar en este punto, que actualmente, la civilización occidental incita a tener hábitos parecidos a lo de los árabes de la época preislámica. En la era de la ignorancia moderna de hoy, continuamente se buscan teorías, justificaciones y filosofías de la desnudez como algo positivo y con clase.

Luego, como una advertencia para aquellos hombres que miran a las mujeres que no son Mahram (parientes íntimos) con una mirada lujuriosa y mientras que son conscientes y a veces lo consideran involuntario, dice:

إِنَّ اللّٰهَ خَبِیرٌ بِمٰا یَصْنَعُونَ

“En verdad Dios está bien informado de lo que hacen”

En la siguiente aleya, describe los deberes de las mujeres al respecto de este tema que tienen los deberes similares con los hombres, entonces dirigiéndose a las mujeres señala:

وَ قُلْ لِلْمُؤْمِنٰاتِ یَغْضُضْنَ مِنْ أَبْصٰارِهِنَّ وَ یَحْفَظْنَ فُرُوجَهُن

“Y di a las creyentes que recaten sus miradas y protejan sus partes privadas”

De este modo, al igual que la mirada morbosa es prohibido a los hombres, también es ilícito a las mujeres, y es obligatorio que ellas cubran sus partes privadas a los demás(ya sea de los hombres o mujeres).

Luego, mencionó el tema del hiyab, que es una característica de las mujeres, en tres ocasiones:

  1. El mandato de no mostrar el adorno: de primero manda a ellas, que no revelen el encanto o adornos y se refiere a todo aquello que, está separado del cuerpo tales como las joyas, el oro, y también adornos que se añaden al cuerpo como el maquillaje y la henna.

وَ لاٰ یُبْدِینَ زِینَتَهُنَّ إِلاّٰ مٰا ظَهَرَ مِنْهٰا

“Y no muestren sus encantos”

  1. Otra tradición relativa hacia mujer, es que las mujeres deben cubrir sus pechos. Antes de la revelación de esta aleya las mujeres de aquel entonces, se cubrían con una bufanda y colocaban de ésta detrás de la cabeza, ya que la ropa tenía escote.

 وَ لْیَضْرِبْنَ بِخُمُرِهِنَّ عَلیٰ جُیُوبِهِنَّ

“Que cubran sus pechos”

Complementando tenemos esta narración: El joven se dirigió al Profeta (la paz sea con él y su familia bendita) con su cara ensangrentada. El Profeta le pidió que le explicase lo que le había sucedió. El relató que iba andando por la calle de Medina y que había visto una mujer muy bella con el pecho descubierto que venía andando hacia él. Mientras caminaba, se quedó mirándola fijo y no se dio cuenta de lo que tenía adelante. Había algo que salía de la pared y él se hizo daño en la cara.

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De acuerdo a esta narración, ya sabemos que, al igual que los hombres deben recatar sus miradas con deseos, hacia las mujeres, ellas también deben cubrir sus adornos y sus cuerpos, para que no atraigan, a los hombres.

  1. En el tercer mandato, se le permite a la mujer, que pueden descubrir o mostrar los adornos ocultos detrás de su Hiyab. Nos explica el Sagrado Corán en esta oración:

وَ لاٰ یُبْدِینَ زِینَتَهُنَّ إِلاّٰ

“Y que no muestren sus encantos excepto a”

Quiere decir, las mujeres tienen permiso que muestren sus adornos en doce ocasiones o en el mejor caso, ante doce personas:

  • Ante su esposo, إِلاّٰ لِبُعُولَتِهِنَّ
  • Sus padres أَوْ آبٰائِهِنَّ
  • Los padres de su esposo أَوْ آبٰاءِ بُعُولَتِهِنَّ
  • Sus hijos أَوْ أَبْنٰائِهِنَّ
  • Los hijos de sus espososأَوْ أَبْنٰاءِ بُعُولَتِهِنَّ
  • Sus hermanos, أَوْ إِخْوٰانِهِنَّ
  • Los hijos de sus hermanos, أَوْ بَنِی إِخْوٰانِهِنَّ
  • Los hijos de sus hermanas, أَوْ بَنِی أَخَوٰاتِهِنَّ
  • Las mujeres,(las mujeres en una misma religión) أَوْ نِسٰائِهِنَّ
  • Sus esclavas, أَوْ مٰا مَلَکَتْ أَیْمٰانُهُنَّ
  • Los hombres con deficiencia mental que carezcan de deseo sexual أَوِ التّٰابِعِینَ غَیْرِ أُولِی الْإِرْبَهِ مِنَ الرِّجٰالِ
  • O los niños que aún no reconocen las partes privadas de las mujeres أَوِ الطِّفْلِ الَّذِینَ لَمْ یَظْهَرُوا عَلیٰ عَوْرٰاتِ النِّسٰاءِ

Al final, expresa el último mandato especialmente a las mujeres, para que no provoquen a nadie, diciendo:

وَ لاٰ یَضْرِبْنَ بِأَرْجُلِهِنَّ لِیُعْلَمَ مٰا یُخْفِینَ مِنْ زِینَتِهِنَّ

“Y que no golpeen con sus pies para dar a conocer sus encantos ocultos; es decir: que al caminar no golpeen con fuerza en el suelo de manera que el sonido de su taconeo llame la atención sobre ellas.”

Las mujeres Árabes caminaban de forma que sus tobillos decorados con plata y oro sonaban y las partes ocultas eran descubiertas. Se les ha dicho que no hagan todo aquello que atraiga la atención de los demás. Por eso, en las relaciones de las mujeres no Mahram, no deberían hacerse cosas que atrajesen a los hombres, ya sea en relación a la forma de hablar o de caminar, en su perfume o su maquillaje.

En la parte última de la aleya mencionada, invita a todos los creyentes (hombres y mujeres) hacia Dios Todopoderoso.

وَ تُوبُوا إِلَی اللّٰهِ جَمِیعاً أَیُّهَا الْمُؤْمِنُونَ لَعَلَّکُمْ تُفْلِحُونَ

“Volveos todo arrepentidos hacia Dios ¡Oh, creyentes! Para que, quizás así, tengáis éxito”

La filosofía del Hiyab

Algunas personas que no conocen en realidad el islam o que conociéndolo, intencionalmente tratan de ocultar lo justo para desviar a la gente del conocimiento del Islam. Por ejemplo, al respecto del tema del Hiyab, muchos imaginan que el islam quiere mantener a la mujer siempre detrás de la cortina y encerrada en la casa.

El deber de cubrirse, que ha sido establecido para las mujeres en el islam, no implica necesariamente que no puedan salir en casa. El islam no tratar de encerrar a las mujeres; sino que el Hiyab tiene razones intelectuales que a continuación indicamos a algunas de ellas.

  • Reafirmando las bases de la familia

Sin duda alguna, la familia en el islam, es súper importante; pues el Islam apoya todo lo que causa reafirmar los vínculos de la familia y las parejas, y todo lo que hace fortalece las relaciones familiares entre las parejas, como algo bueno o positivo para la unidad de la familia. Debe hacerse un gran esfuerzo que esto ocurra. De igual, todo aquello que debilita la relación entre marido y la mujer debe evitarse, en el mejor caso el islam, lucha contra factores que debilita el sistema de la familia. Si la satisfacción sexual se circunscribe al ámbito de matrimonio causa que así se pueda reafirmar la relación entre las parejas, y la familia será estable.

Las estadísticas definitivas y documentadas muestran que, con el aumento de la desnudez y libertinaje en el mundo, se ha aumentado el divorcio y la separación en la vida matrimonial continuamente. En el ámbito que observan el Hijab y otras condiciones islámicas, los dos cónyuges se pertenecen a sí mismos, así que sus sentimientos, su amor, y sus afectos son especialmente para las parejas. Pero en el “mundo de hoy ” sobre todo en Occidente, donde las mujeres se han convertido en una mercancía común, ya no tiene sentido la santidad del pacto matrimonial, y la familia, se destruye rápidamente y los niños quedan sin hogar.

  • El valor y respeto a la mujer

Es algo muy evidente, naturalmente tiene distinciones físicas con el hombre. El que islam manda, que la mujer mantenga distancia frente al hombre, haya sido uno de los medios de los que ella siempre se valió para resguardar su valor en contra de los hombres.

El noble islam estimula a que la mujer use este método, y afirma que cuanto más sea serena, casta, y se comporte con rectitud, aumentará su respeto frente al hombre.

  • Explicación de la frase “sus mujeres” en la aleya

En una parte de la aleya, Dios permite a las mujeres unas ocasiones, en las que no es necesario cubrirse y nos dice, frente a qué personas la mujer puede estar sin hiyab. Uno estos casos que se le ha permitido a la mujer que este sin hiyab, es, ante “sus mujeres”. Aquí podemos esclarecer sobre esta frase, vamos a ver ¿A quiénes se refiere esta frase?

Existen tres probabilidades, y traemos la más fuerte de todas ellas. Según los interpretadores Shiítas, esta frase (sus mujeres) se refiere a las mujeres musulmanas; entonces, la aleya mencionada, hace referencia que  solo ante las mujeres musulmanas puedes estar sin hiyab. De acuerdo de esto existen algunas narraciones que afirman, que es obligatorio para una mujer musulmana no desnudarse ante una mujer no musulmana, porque puede describir a su marido el cuerpo de la otra.

Analizando diferentes tradiciones y edictos de los sabios, se puede concluir que es desaconsejable para una mujer musulmana mostrar sus encantos a una no musulmana, por eso deducimos que es desaconsejable porque no tenemos un edicto que indique que, esto es ilícito.

 

Fuentes consultadas:

La interpretación de Nur. Mohsen Qaraati

La interpretación de Nemuneh (Ejemplar)t.14, la sura 24:30_31

La interpretación de las aleyas de la religión y de la vida,  Ali Muhammad Motevasseli

La obra de la cuestión de Hiyab, El Ayatolá mártir Morteda Motahari

 

Traducido por: Semiromi

 

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