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Shiismo, Islam, musulmanes

SHAFAQNA- Para complementar esta sintética exposición acerca del Shiismo vamos a responder brevemente a algunos de los principales cuestionamientos que siempre se esgrimen en contra de esta Escuela del Islam. Seguramente no serán los únicos planteos que realicen los opositores al Shiismo. Aquí sólo vamos a exponer algunos nada más. Quien tenga dudas e inquietudes cuenta con una gran variedad de sitios a los cuales recurrir en cada uno de los países del mundo así como en internet, medio que nos ha permitido superar todas las fronteras y acortar todas las distancias. En definitiva, hay suficientes recursos para el sincero buscador de la verdad.

Primer cuestionamiento: la visita a las tumbas y el pedido de intercesión.

Siempre se acusa a los shiitas por la costumbre de visitar las tumbas de los Imames (P), rezar en ellas y pedir de ellos la intercesión ante Dios. Los primero que debemos mencionar sobre este punto es que visitar las tumbas es una costumbre generalizada de los musulmanes. Quien haya viajado a Medina, ha visitado la tumba del Profeta (BPD) y el cementerio de Al Baqui, donde se encuentran enterrados muchos de los primeros musulmanes. La tumba de nuestro Profeta Muhammad (BPD) junto a la de los dos primeros califas, Abu Bakr y Omar, se encuentran dentro de la mezquita de Medina. Y los musulmanes rezan a su costado y atrás de ella, con la tumba frente a ellos ubicada en la dirección del rezo (“Qiblat”). Durante todo el día, todos los días en forma ininterrumpida, los musulmanes pasan uno tras otro delante de la tumba para saludar al Profeta del Islam (BPD), a Abu Bakr y Omar. Luego, si visitar las tumbas y construir una mezquita sobre ellas para rezar donde se encuentran es un acto ilícito y pecaminoso, ¿por qué se hace esto en Medina y nadie entre los musulmanes lo repudia, sino que todos asisten gustosos con amor y devoción a ese Santuario del Islam?

En cuanto al pedido de intercesión, todos los musulmanes coinciden en que los compañeros del Profeta (BPD) solían pedirle a él que rezara a Dios por algún asunto especial para ellos. Todos los musulmanes incluso acostumbran a pedirle a los musulmanes conocidos que recen a Dios cuando tienen un asunto especial (por ejemplo, una enfermedad). Y todos los musulmanes coinciden en que el Día del Juicio nuestro Profeta (BPD) intercederá por los musulmanes ante Dios. Es decir, se considera correcto, lícito, piadoso y hasta recomendable pedirle al Profeta (BPD) o a otros musulmanes vivos que intercedan ante Dios y esperar la intercesión el Día del Juicio. Pero si lo mismo se hace dirigiéndose a alguien que se encuentra en el estado intermedio entre este mundo y la resurrección, es decir en el estado de la tumba, esto mismo se considera un acto abominable, una herejía, un desvío, una idolatría manifiesta. ¿Por qué? ¿Existe alguna explicación intelectual, racional y lógica por la cual se pueda pedir a una persona que rece ante Dios pero no se pueda hacer lo mismo ante una tumba?    Adorar a otro que Dios sin duda es ilícito y abominable. Pero si se acepta que alguien le pida a otro que rece por él ante Dios, ¿por qué se repudia el mismo pedido hecho ante una tumba?

Sobre este tema, vamos a exponer a continuación lo que dice el Ayatullah Sistani publicado en la obra “Normas Islámicas aplicadas”:

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 El pedido de intercesión

Pregunta 193: ¿Es lícito pedir el sustento, un hijo, protección o intercesión directamente de los Infalibles (el Profeta Muhammad  y los miembros de Ahlul Bait)?

Respuesta: – Permítame preguntarle primero: ¿Pide esto de ellos porque ellos crean, sustentan o protegen (por sí mismos)?

– ¡No, por supuesto que no!. Sino porque ellos (P) son los medios de obtener la cercanía a Dios (BPD), los intercesores ante El en la disposición de los asuntos, y ciertamente ellos no pueden hacer nada por sí mismos excepto con el Permiso de Dios, Exaltado Sea.

Pregunta: ¿Entonces usted  comprende que ellos (P) piden a Dios Ta’ala y El crea, que ellos (P) piden a Dios y el Sustenta, y que ellos (P)le piden y El Protege,  porque ellos son intercesores, cuyos pedidos o súplicas no son rechazados a causa de su elevado status ante Dios, Exaltado Sea, y por su derecho (P) de Liderazgo sobre nosotros?

– Si quiero decir esto.

Respuesta: Es lícito. Dios nos ordena: “…Y buscad los medios de acercaros a El” (Sagrado Corán 5:35) Y ciertamente ellos son nuestros medios de acercarnos a Dios Altísimo. Por lo tanto (buscar su intercesión) es lícito (más allá de toda duda).

El sheij Kashful Ghita en su obra “Orígenes del Shiismo y sus Principios” dice:

Si alguien abscribe la creación, el sustento, la vida y la muerte a otro que no sea Dios, será considerado “incrédulo” (kafir) y “asociador” (mushrik), y está afuera del Islam.

Tanto en la obediencia como en la adoración a Dios, la sinceridad es obligatoria. Si alguien adora a otro que no sea Dios Altísimo o adora a otro junto a Dios, o considera que la devoción hacia cualquier otro que no sea Él es un medio para acercarse a Él, de acuerdo con la creencia Imamita, es un incrédulo. Adorar a cualquiera excepto a Dios, Único y sin asociado, no es lícito en absoluto. Del mismo modo, obedecer a cualquier otro que no sea Dios Todopoderoso es ilícito. La obediencia a los Profetas e Imames  implica directamente la obediencia a Dios, ya que ellos son quienes proclaman la orden Divina. Entonces, obedecerlos es obedecer la orden de Dios…  El buscar las bendiciones de estas reverenciadas personalidades y hacerlos un recurso de intercesión entre nosotros y Dios por sus noblezas y jerarquías ante Él, así como ofrecer ciertas plegarias en sus tumbas es lícito, pues es adorar a Dios y no a ellos. Hay una clara diferencia entre realizar una oración por ellos y realizarla ante sus tumbas. Según las santas palabras de Dios: “En casas que Dios permitió que fuesen erigidas y que se mencione en ellas Su nombre”.

Finalmente, el sheij Mudaffar en su obra “Las creencias de los Imamitas” expresa:

En cuanto a visitar las tumbas (por ejemplo, del Profeta -BPD- y los Imames -P-), hacer reuniones para los muertos y participar en diversas reuniones nuestras, no implican acercarse a otros en vez de Dios Altísimo en la devoción -como imaginan algunos que pretenden injuriar el método de los Imamitas (shiítas), desatendiendo a la realidad respecto al estado de estas cuestiones-; por el contrario, este es un tipo de acercamiento a Dios Altísimo a través de las obras justas, tal como la aproximación a Dios visitando a un enfermo, siguiendo al cortejo fúnebre, visitando a los hermanos de la religión y ayudando a los pobres. Porque visitar a un enfermo, por ejemplo, es una obra buena y justa por medio de la cual el siervo se acerca a Dios Altísimo, y esto no implica el acercamiento al enfermo de tal modo que conlleve la adoración de otro que Dios Altísimo o la asociación en Su devoción. Y así también pasa con otros ejemplos de estas obras buenas y justas, como visitar las tumbas, hacer reuniones para los muertos, acompañar al cadáver y visitar a los hermanos. Visitar a las tumbas y hacer reuniones para los muertos, son de las obras justas y según la legislación islámica, ellas se fundamentan en la esencia del “Fiqh” (Jurisprudencia islámica)… Nuestro objetivo aquí es remarcar que la observación de estas obras no implica ninguna especie de asociación en la devoción -como algunos imaginan-, porque la intención y el sentido de estas obras no es adorar a los Imames (P). El objetivo únicamente es vivificar sus asuntos, recordarlos continuamente y engrandecer las consignas de Dios. Como  dice Dios Altísimo: “…Y respetar las cosas sagradas de Dios es el resultado de la purificación de los corazones ( y es un signo de la piedad de los corazones).”

Por lo tanto, todas estas obras son buenas y la religión ha confirmado sus méritos. Entonces, cuando el hombre las realiza con la intención de acercarse a Dios buscando Su complacencia, es merecedor de la recompensa de parte Suya y alcanza su remuneración.

Con esto concluimos nuestra respuesta a este cuestionamiento. Sólo agregamos que esta práctica meritoria no es exclusiva de los shiitas, sino que muchos pueblos sunnitas la ha realizado durante siglos y aún hoy acostumbran a efectuarla en varias partes del mundo sunnita, como por ejemplo en Palestina.

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Segundo cuestionamiento: las procesiones por Ashura y la costumbre de autoflagelarse

Es una práctica distintiva de la Escuela Shiita realizar procesiones y actos de conmemoración por el trágico evento de Ashura, cuando asesinaron al Imam Husein (P) y a varios miembros de la familia del Profeta (BPD), 50 años después del fallecimiento del Profeta del Islam (BPD). En cuanto a las procesiones en sí, son similares a las que otros musulmanes han realizado por la muerte de sus líderes políticos en partes del mundo sunnita, como Palestina, Pakistán o Siria. Expresar el dolor por la pérdida de un ser querido es algo natural en los pueblos en todas las épocas. Manifestar lo mismo por la pérdida del nieto de nuestro Profeta (BPD), uno de aquellos a quienes Dios y el Profeta (BPD) nos han ordenado amar y respetar, incluso más que a nosotros mismos o a nuestros hijos, es un acto que está fuera de toda discusión o cuestionamiento. A quienes objetan y critican estas procesiones y reuniones de duelo por el nieto del Profeta (BPD), les preguntamos: ¿Acaso no aman a la familia del Profeta (BPD)? ¿Acaso no saben que amarlos es una obligación? ¿Acaso no sienten ningún dolor por lo que ocurrió con ellos en Ashura? (Nota: si no conocen la historia, pueden consultarla en “Los Imames de la Buena Guía” o en “El esplendor de Husein (P)” o en otras obras existentes en castellano y en otros idiomas).

En cuanto a la costumbre de autoflagelarse, golpearse con espadas y elementos cortopunzantes hasta sangrar, debemos decir que sin duda se trata de una práctica ilícita que los muytahides actuales (como el Ayatulah Sistani, el Ayatullah Lankarani o el Ayatullah Jamenei entre otros) han vedado y prohibido enfáticamente. Se tratan de costumbres de gente ignorante, fomentadas por los enemigos del Islam y exhibidas en forma abundante y excesiva a fin de mostrar una imagen negativa de los musulmanes. A medida que las comunicaciones avanzan y la gente puede tener mayor contacto con los sabios del Shiismo, estas costumbres aberrantes se han ido reduciendo hasta casi desaparecer.

Entonces, a quienes cuestionan la práctica de autoflagelarse, les decimos que en el Shiismo tal práctica es ilícita, vedada, prohibida. Quienes la realizan desobedecen a los maestros y líderes actuales del Shiismo.

                                                                         Continua

Explicando el shiismo del Dr. Néstor Pagano.

Supervisión general: Sheij Huyyatul Islam Muhammad Moallemi Zadeh

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