Compartir

SHAFAQNA – Un sabio materialista que negaba lo sobrenatural fue junto al Imam Sâdiq (la paz sea con él), para plantearle algunas cuestiones. Una de las preguntas que le hizo fue la siguiente.

Súplica

Existe otra cuestión que deseo plantearle ¿Acaso, no dicen ustedes que Dios dijo: “Invocadme, hasta que responda vuestras súplicas?” En cambio, vemos que el pobre Le suplica y Él no le responde. El oprimido, también Le suplica, para que Le salve del tirano, pero Dios no le ayuda.

Imam Sâdiq (AS): Nadie suplica a Dios, sin que su ruego sea aceptado. Solamente la súplica del opresor no es atendida por Dios, mientras no vaya precedida por un sincero arrepentimiento. En cambio, cuando el hombre sincero Le suplica, si Dios ve que hay un beneficio para él en su súplica, le responde. Pero cuando Dios ve que no hay beneficio en lo que el hombre Le ruega, no se lo concede y, así, impide que le aflijan males mayores, que el suplicante ignora. A cambio de ello, Dios le reserva una recompensa abundante para el día en que se verá necesitado de ella (el Día de Juicio Final).

A la persona de fe, a veces, le cuesta suplicar, porque no sabe si lo que ruega es adecuado. A veces, el ser humano, ruega a Dios que acabe con algo o con alguien, sin tener en cuenta que, quizás, no ha llegado el momento de que se realice lo que solicita. A veces, las personas piden la lluvia y, en cambio, no es conveniente que llueva en ese momento, dado que Dios sabe muy bien cómo debe administrar el mundo. Esto que le digo y muchas otras cosas parecidas, muestran que, en muchas ocasiones, existen obstáculos que impiden responder a lo que se Le pide. Piense en eso detenidamente.

Relacionado: Justicia Divina / Debate entre Imam Sâdiq (A.S) y el científico materialista (Parte 5)

La relación con el mundo celestial

Otra cuestión ¡Oh sabio! ¿Por qué nadie baja del cielo o ningún ser humano sube a él, no existiendo un camino para ello? ¿No cree que, si la gente pudiera subir al cielo y conocerlo, aceptarían mejor la divinidad de Dios y se librarían de la duda y la incertidumbre, al aumentar su certeza? ¿No cree que, si alguien pudiera ir y volver con noticias, la gente aceptaría mejor que existe un Administrador de todo?

Imam Sâdiq (AS): La administración que usted observa en la Tierra, proviene del Cielo y, algunas de las disposiciones, son evidentes ¿No ve que el Sol aparece en el firmamento y su brillo hace que sea de día, mientras que sus rayos dan la vida? ¿No ve usted cómo la Luna aparece en el cielo y, según su grado de iluminación, se calcula el año, el mes y el día? Si algo impidiera que el Sol y la Luna aparecieran en el cielo, la gente quedaría desconcertada y se produciría el caos. Todo eso, son signos que muestran que en el Cielo existe un Administrador que organiza todas las cosas. Además que Dios mismo habló con el Profeta Moisés y elevó al Profeta Jesús a los cielos y lo hará descender desde el cielo y los ángeles descienden de los cielos. Su problema es que no puede creer en lo que no ve. Pero lo que ve, es suficiente para entender la Verdad.

Sería bueno que Dios resucitara a un muerto cada cien años, así podríamos preguntarle por nuestros antepasados, dónde fueron, qué vieron después de morir y qué fue lo que les ocurrió, de manera que la gente pudiésemos actuar con certeza y las dudas salieran de nuestro corazón.

Imam Sâdiq (AS): Esa es la forma de pensar de aquellos que niegan la palabra de los profetas y la desmienten… Dios ha explicado en Su Libro, a través de sus profetas, la situación y el estado de las personas que han muerto ¿Acaso es alguien más veraz que Dios y Sus profetas? Además que Dios ha resucitado a personas fallecidas. Resucitó a los creyentes de la caverna, después de que llevaran trescientos años muertos y, en una época en que la gente negaba la resurrección del Día de Juicio, los revivió, para mostrar prácticamente Su poder para devolver la vida a los muertos el Día del Juicio Final. También resucitó Dios al profeta Jeremías, y un grupo fue resucitado por la súplica del Profeta Ezequiel después de cien años, como relata el Corán en la sura 2: 259 y otro grupo al que Dios devolvió la vida, fue el de las personas que Él hizo ir al Monte Sinaí.

Cuando ellos pidieron ver a Dios, Él los hizo morir y después los resucitó.

Continua…

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here