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SHAFAQNA – La particularidad del método shiita radica en tomar la “sunnat” del Profeta (BPD) de una única fuente: Ali (P) y los Imames de Ahlul Bait (P) que transmitieron sus enseñanzas. En consecuencia, el Shiismo se distingue por tomar todo cuanto transmitió el Profeta (BPD) de esa fuente exclusivamente: Ali (P) y los Imames de Ahlul Bait (P). Los shiitas siguen las enseñanzas del Profeta (BPD) a través de lo que transmitieron los Imames (especialmente el Imam Sadiq -P-) de parte de Ali (P). Por eso se los suele llamar “seguidores de Ali (P)”, lo cual no implica que sigamos la “sunnat” de Ali en vez de la “sunnat” del Profeta (BPD) en absoluto. Este es el error en el cual muchos suelen caer y por eso queremos remarcarlo: los shiitas siguen la “sunnat” y las enseñanzas del Profeta Muhammad (BPD) transmitidas por Ali (P) y sólo en ese sentido son “seguidores de Ali (P)”.

 ¿Qué ventajas tiene el método shiita?

La principal ventaja que tiene el método shiita de tomar la “sunnat” del Profeta (BPD) de una única fuente que es Ali (P) y los Imames de Ahlul Bait (P), es la de estar libre de contradicciones y ambigüedades que surgen cuando se tienen varias fuentes para este propósito.La primera objeción que surge es elemental: ¿Acaso no es más completo y seguro tener varios transmisores para la “sunnat” que uno sólo? La objeción surge de realizar un paralelo entre la transmisión de las enseñanzas del Profeta (BPD) y la de cualquier otro evento cotidiano. ¿Acaso no tenemos un panorama más amplio y detallado cuando contamos con varios testigos de un evento que si nos remitimos a un único testigo? Una respuesta apresurada confirmaría que es mejor contar con varios testimonios. No obstante, un análisis objetivo no puede negar que esta cuestión es relativa y no absoluta, por lo que a veces un único testimonio confiable de parte de alguien que conoce íntimamente los hechos nos permite evitar las conclusiones erróneas y las interpretaciones personales, siempre sujetas a la subjetividad.Por otra parte, la transmisión de las enseñanzas del Profeta (BPD) no puede compararse con la descripción de cualquier evento cotidiano. Se trata de algo que afecta profundamente el rumbo y destino de la vida de millones de creyentes, lo cual debe ser completamente libre de contradicciones y ambigüedades. De ahí que tener un único transmisor confiable, seguro, compenetrado en la ciencia que transmite, conociendo íntimamente cada aspecto de las enseñanzas y sus diversas aplicaciones es mejor que contar con varios transmisores de conocimientos incompletos. Pues la sumatoria de las imperfecciones de tales transmisores variados y diversos no nos asegura un conjunto perfecto y libre de fallas.

Las ambigüedades y su desventaja un argumento al que se suele apelar consiste en afirmar que contar con un grado de contradicciones e indicaciones ambiguas, incluso opuestas, es una Merced de Dios para los musulmanes, pues les permite la posibilidad de optar por una u otra indicación, librándolos de la rigurosidad de las normas inflexibles.   La falacia de tal argumento es evidente. Dios en el Corán nos dice:

“Este Gran Libro, en el cual no existen dudas, es una base para guiar a los temerosos (de Dios: los creyentes).” (2:2)

La base para la guía de los creyentes es un Libro completamente exento de ambigüedades, dudas, contradicciones o fallas. Si la presencia de indicaciones ambiguas fuera una Merced de Dios, ellas estarían presentes en el Sagrado Corán. Por otra parte es absurdo que Dios recurra a las ambigüedades para marcar una flexibilización en las normas de la religión, pues eso no hace falta. Es suficiente con señalar las diversas posibilidades que tiene el creyente en su accionar dentro del amplio marco que brinda la religión. Existe otra cuestión que marca en forma rotunda y categórica la negatividad de la presencia de ambigüedades y contradicciones en las normas religiosas: el surgimiento de la duda y la incertidumbre. Es inevitable que surjan dudas cuando vemos ambigüedades. Una religión auténtica proveniente de Dios no puede tener ningún asunto dudoso o contradictorio en tanto que proviene de la fuente de la verdad absoluta. En consecuencia, pretender que es una Merced Divina la presencia de indicaciones contradictorias y ambiguas es incorrecto.

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 La fuente más confiable

Ali ibn Abi Talib (P) es la fuente más segura y confiable para conocer y acceder a la “sunnat” del Profeta (BPD) y sus enseñanzas. Fue la persona más cercana al Profeta (BPD) de todos sus compañeros. Ali (P) se crió en la misma casa del Profeta (BPD), pues como su padre, Abu Talib, pasaba por dificultades económicas para ayudarlo el Mensajero de Dios (BPD) tomó a su cargo al pequeño Ali (P). Esto ocurrió desde antes de comenzar la Misión Profética. Es decir que Ali (P) creció en la casa de Jadiyah, la primera esposa del Profeta (BPD) durante los años previos al descenso de la Revelación. El fue testigo del inicio mismo del Islam y aprendió todas las enseñanzas del Profeta (BPD) desde su más tierna infancia, sin recibir ninguna otra educación que pudiera influenciarlo o mezclarse con la educación islámica.

Ali (P) acompañaba al Profeta (BPD) siguiéndolo a todas partes donde él iba. Lo acompañaba en sus retiros en la gruta del monte Hira, en uno de los cuales tuvo lugar la primera Revelación del Corán.  Fue el primer hombre en aceptar el Islam tanto en privado como en público. Las pocas veces que se distanció un momento de la compañía del Mensajero de Dios (BPD) fue para cumplir con un encargo suyo. Cuando ocurrió la emigración a Medina, el Profeta (BPD) realizó un pacto de hermandad entre los musulmanes y escogió a Ali (P) como su hermano. Más tarde, Ali (P) se casó con la hija menor del Mensajero de Dios (BPD), Fátimah (P), y de ese matrimonio nacieron Hasan y Husein (P) a quien el Profeta (BPD) trataba como sus propios hijos. La cercanía e intimidad de Ali (P) con el Profeta (BPD), la continua educación que le brindase el Mensajero de Dios (BPD) desde muy pequeño hasta el momento en que Dios se lo llevó de este mundo, junto con las cualidades que distinguieron a Ali (P) de otros compañeros, hacen que él sea la fuente más confiable y segura de transmisión de las enseñanzas del Mensajero de Dios (BPD).  Ali (P) poseía una mente brillante y una sabiduría extraordinaria, lo cual se refleja en la elocuencia de sus palabras. Ningún compañero se le asemejó en conocimiento tanto del Corán como de las normas de la religión. Después de la muerte del Profeta (BPD), él era la fuente indiscutible de consulta ante cualquier problema o duda que surgiera en cuanto a las leyes y normas del Islam. Su conocimiento de Dios, expuesto en sus numerosos discursos, supera con creces al conocimiento de cualquier sabio y filósofo de la historia. Tal sabiduría indudablemente se halla impregnada de la sabiduría del Profeta (BPD) y no puede provenir de otra fuente. En consecuencia, por lo expuesto resulta evidente que Ali (P) es la fuente más confiable para acceder al conocimiento de las enseñanzas del Mensajero de Dios (BPD). De ahí que los shiitas toman a Ali (P) como punto de referencia para acceder a la “sunnat” del Profetaa (BPD) y al conocimiento del Corán y de las normas del Islam.

 Una falsa antinomia

Hacer una comparación entre Ali (P) y los tres primeros califas del Islam, Abu Bakr, Omar y Uzmán, es una falsa antinomia que conduce a conclusiones equivocadas. Porque los tres primeros califas no han sido de los grandes exponentes de la “sunnat” y las enseñanzas del Profeta (BPD).  Es muy poco lo que ellos han transmitido de las enseñanzas del Islam para la posteridad. Del primer califa, Abu Bakr, prácticamente no tenemos casi nada. Del segundo y tercer califa, Omar y Uzmán, existe un número importante de Hadices transmitidos por ellos, pero no han sido mayores al promedio general de transmisión de otros compañeros. El número de Hadices que las colecciones sunnitas contienen de Ali (P) es mayor al de cualquiera de los tres primeros califas. Por otro lado, no hubo mayores divergencias entre los musulmanes durante el tiempo de los primeros tres califas. Las diferencias en los conceptos básicos de la religión que dividieron la “Ummah” (comunidad musulmana) en grupos, surgieron posteriormente. Además, sostener que Ali (P) fue el mejor de los compañeros del Profeta (BPD) no implica un desprecio hacia otros compañeros ni un rechazo de ellos. Sólo se trata de poner las cosas en su lugar, sosteniendo la superioridad de Ali (P) en base a los hechos históricos concretos y a las muestras de su sabiduría incomparable. Debemos tener siempre presente que nos estamos refiriendo a los transmisores de la “sunnat” del Profeta (BPD), las puertas de acceso a través de la cual conocemos las enseñanzas originales del Profeta (BPD). Nadie discute acerca del hecho de que el gran maestro del Islam es el Profeta mismo (BPD). Pero accedemos a sus enseñanzas a través de distintos transmisores, algunos de mayor conocimiento que otros, de mayor cercanía al Profeta (BPD) que otros, de mayor comprensión de los asuntos de la religión que otros. Reuniendo las condiciones de conocimiento, cercanía y comprensión, ninguno de los compañeros se equipara a Ali ibn Abi Talib (P). Y esto no tiene relación con las innegables virtudes y cualidades de los tres primeros califas de Islam y la de muchos otros grandes compañeros del Profeta (BPD).

Continua

Explicando el shiismo del Dr. Néstor Pagano.

Supervisión general: Sheij Huyyatul Islam Muhammad Moallemi Zadeh.

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