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SHAFAQNA-Fernando Acosta Riveros, el integrante de la comunidad musulmana shiita de Guadalajara en México se dió un discurso sobre la conmemorar el 40 Aniversario de la Revolución Islámica de Irán en Sábado 9 de Febrero 2019 en el Instituto Cultural de Amistad Cuba-México “José Martí”.

Según Shafaqna, la que sigue es el discurso de Fernando Acosta Riveros, el profesor de la Universidad de Guadalajara sobre la conmemorar el 40 Aniversario de la Revolución Islámica de Irán:

Esta noche recordamos que hace cuatro décadas, en el año de 1979, el pueblo iraní se movilizaba en apoyo a sus líderes patrióticos y revolucionarios, entre quienes se destacaba como primera figura el Imam Jomeini (Dios exalte su morada en el Paraíso).

Los creyentes consideramos y lo expresamos respetuosamente que la Revolución Islámica de Irán fue una explosión de luz, que triunfó en un momento histórico en que el sistema de gobiernos mundial estaba dividido en dos corrientes: el Occidente liberal-capitalista y el intento Socialista-comunista soviético. La Revolución Iraní trajo un componente que se había olvidado en los sistemas establecidos e incluso en las luchas de liberación de algunos pueblos:
espiritualidad, moralidad y religión. La religión islámica ya existía, 1400 años antes del triunfo revolucionario iraní.

La antigua Persia ubicada cerca de Arabia y Turquía (el antiguo Imperio Otomano), tenía esencias musulmanas. Mil 400 años después, un musulmán iraní nacido en la ciudad de Jomein, conocido como el Imam Ruhollah Musawi Jomeini (Dios exalte su morada en elParaíso), regresaba a Teherán, desde París, para fundar junto a su pueblo, la República Islámica de Irán, luego de arduas y numerosas batallas.

El día 22 del mes persa llamado Bahman correspondiente al 11 de Febrero de 1979 los iraníes, hombres y mujeres, empezaron a escribir una nueva etapa de la historia.

La aniquilación de un sistema monárquico opresor de 2 mil 500 años es su principal logro. En los libros de historia universal editados en Occidente nos hablaron de Ciro II, “el grande”, como el primer monarca de Persia entre los años 599 al 529 antes de Cristo (P). Después fue famoso Darío I a quien se denominó en su época, como “rey de reyes”. Pasaron los años y en 1502 Ismail I fue proclamado jefe de la dinastía safávida.
En 1600 el Sha Abbas I estimuló el comercio con las naciones de Europa. Doy un salto en el tiempo para recordar los nombres de los monarcas de la Dinastía Qayar de Persia, quienes fueron los antecesores de la Dinastía Pahlavi. Ellos fueron: el Sha Nasereddin, de 1848 a 1896; el Sha Mozaffareddin, de 1896 a 1907 y el Sha Mohammed Ali desde 1907 a 1909, quien fue sucedido por su hijo, Ahamad Sha Qayar quien reinó entre 1909 y 1925. En esa época los monarcas tiranos persiguieron, reprimieron y asesinaron a muchos musulmanes, entre ellos el sabio y mártir Ayatollah Seyed Mustafá Musavi, padre del Imam Jomeini (Que descanse en paz) cuando viajaba entre las ciudades de Jomein y Arak en febrero del año 1903.

Rida Pahlavi I gobernó desde 1925 hasta 1941. Intentó la occidentalización de Persia que empezó a ser denominada como Irán desde 1935. En esos años dos prestigiosos jóvenes musulmanes estudiaban ciencias islámicas y se preparaban como patriotas y revolucionarios: Imam Jomeini (P) y Ayatollah Murtada Mutahhari.

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Desde la Sagrada Ciudad de Qom, donde se editó el libro La revelación de los secretos, su autor, Imam Jomeini (P), aumentó su actividad política en forma pública. La lucha contra la política imperialista y anti-islámica de la monarquía dirigida por Rida Pahlavi I advirtió a los iraníes y en especial a los sabios de los Centros Teológicos sobre el deterioro económico, espiritual, político y religioso de su país.

El segundo monarca de la Dinastía Pahlavi gobernó con mano dura, crímenes y represión hacia los iraníes desde septiembre de 1941 hasta febrero de 1979. Fue un aliado incondicional del imperialismo norteamericano y del sionismo israelí. En el año 1951 el Parlamento iraní decretó la nacionalización de la industria petrolera que estaba bajo el control británico a través de la empresa Anglo-Iranian Oil Company. Inmediatamente después de conocer la decisión soberana iraní, el Reino Unido (sus autoridades) impuso un bloqueo comercial a los iraníes. Dos años después en 1953, los gobiernos de EU y la Gran Bretaña derrocaron mediante un golpe de Estado al Primer Ministro Mohammed Mossadeq. Reinstalaron al Sha Rida Pahlevi, quien había huído, y junto a los sionistas de Israel le ofrecieron apoyo para perseguir y reprimir a hombres y mujeres musulmanas.
Gracias a Dios, el Imam Jomeini (P) fortaleció su lucha y cada día se unían más iraníes a la causa revolucionaria. La monarquía cometió crímenes contra la población y recibió críticas también en países europeos y de nuestra América. El Imam Jomeini (P) fue detenido en varias ocasiones y luego deportado hacia Turquía, República Árabe de Irak y Francia. Allí logró unir a los iraníes que habían huido de la represión y estaban decididos a luchar contra la opresión.
La monarquía quería contener la Revolución y empezó a realizar trampas. El Sha habló de una Revolución Blanca, que era tan “blanca”, tan “blanda” y “occidental”, que contenía un programa realizado como guía en la Casa Blanca (sede presidencial) de Washington D.C. e EU para “contener el descontento y la Revolución”.

Al iniciar el año 1979, el Sha Pahlevi huyó de Irán. El Primero de Enero de 1979 a las 9:00 a.m. regresó de París el Imam Jomeini. Fue recibido en Teherán de manera apoteósica, según leí en el diario colombiano El Espectador que informaba a través de los cables de agencias de noticias como Prensa Latina (Cuba) y France Press (Francia). Desde las ciudades de Qom, Mashad, Isfahán, Tabriz y otras, miles de iraníes se movilizaron con entusiasmo durante diez días y el 11 de Febrero, se proclamó el triunfo de la Revolución Islámica, como era el deseo de la inmensa mayoría.

Durante cuatro décadas los diferentes gobiernos imperialistas de Estados Unidos, independientemente de que sus presidentes pertenecieran a los partidos tradicionales: Demócrata y Repubicano, han cometido crímenes contra el pueblo iraní y sus autoridades. En su transcurrir destructivo contaron con el apoyo de los gobiernos británico, del sionismo en Israel, de los wahabismo de Arabia Saudita y del gobierno iraquí presidido entonces por Sadam Husein (1979 a 2003). Los dos países padecieron una guerra durante ocho años, desde el mes de septiembre de 1980, cuando los estadounidenses apoyaron a Sadam.

Después del triunfo revolucionario, Mahdi Badargan, ocupó el cargo de Primer Ministro hasta la celebración de elecciones de 1980 que fueron ganadas por Abolhasan Bani Sadr, quien raicionó los principios revolucionarios y fue destituido del cargo en junio de 1981. Le sucedió Mohammed Ali Rayaíi. Asumió el cargo el día 24 de julio, en medio de escenas violentas provocadas por los contrarrevolucionarios. Fue asesinado unos días después durante un atentado perpetrado el 30 de agosto. Se le recuerda como el organizador de un movimiento de profesores musulmanes en 1978.
Fue prisionero político, torturado por los agentes de la temible Organización de Inteligencia y Seguridad Nacional, SAVAK, instrumento del Sha y su monarquía Pahlevi.

El Seyed Ayatollah Ali Jamenei asumió la Presidencia en 1981 y fue reelegido en 1985. Famoso y apreciado, entre los studiantes y estudiosos que asistían en Mashad a las mezquitas Al-Karamah y Al-Hassan, donde daba cátedra sobre el libro Las cimas de la elocuencia, conocido entre los musulmanes de todo el mundo, como Nahyul Balaga, el cual contiene las cartas, discursos y pensamientos del Imam Ali Ibn Abi Talib (La paz sea con él), quien era primo y yerno del Profeta Muhammad (PB). Actualmente y desde 1989, el Seyed Ali Jamenei, es el Líder de la Revolución.

La guerra entre Irán e Irak finalizó el 20 de agosto de 1988. Diez meses después, el 3 de Junio de 1989, falleció el Ayatollah Jomeini, (Dios exalte su morada en el Paraíso) durante el mes persa de Jordad. Los imperialistas y sionistas, a través de la prensa occidental publicaron notas de opinión en las cuales aseguraban que tras la muerte del líder iraní la Revolución Islámica se detendría y la nación vería debilitados sus gobiernos.

Han transcurrido 30 años desde entonces y el pensamiento del Imam Jomeini (P) se mantiene presente y activo. En el plano internacional los gobiernos iraníes surgidos durante la Revolución han mantenido su Amistad y Solidaridad principalmente con el pueblo de Palestina. Desde el Movimiento de Países No Alineados, han cuestionado los colonialismos y las diferentes formas de opresión presentes en varias naciones. Desde 1997 Cuba fortaleció los lazos de amistad e intercambio cultural y científico, privilegiando tareas bilaterales sobre avances en la medicina para optimizar la salud de los pueblos cubano e iraní.

Por estos días de febrero-2019, el presidente Hasan Rohani recordó que la nación iraní ha experimentado muchos altibajos, en los últimos 40 años, junto con las agresiones y amenazas de los enemigos, pero gracias a Dios, con la unidad del pueblo la república ha superado exitosamente las dificultades.

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