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SHAFAQNA – IQNA : La comunidad islámica se reunió en la Mezquita At-Tauhid para recordar el martirio del nieto del Profeta Muhammad (P), el Imam Hussain (P).

Desde el martirio del Imam Husain (P) en Karbalá, se viene conmemorando este evento por los seguidores de la escuela shiíta o jafarita, casi de una manera exclusiva. Es necesario recordar que la rebeldía del Imam Husain (P) nace como un gesto de inconformidad legítima ante la transformación de la sucesión del califato islámico a reinado, por herencia, por parte de Moawiyah Ibn Abi Sofián, quien designó a su hijo Yazid como su sucesor, rompiendo así diversos valores de la nación islámica, e incumpliendo las condiciones que el Imam Hasan (P) le había impuesto para ceder el poder, en un acto tendente a proteger la unión de la nación islámica.

Antes, el califato o la sucesión era un acto que ameritaba –de hecho- una aclamación por una buena parte de los musulmanes, especialmente de los cercanos y buenos compañeros del Profeta (P). Además, el califa sucesor había sido un Compañero del Profeta que gozaba de una excelente trayectoria iluminada por los más altos valores que el Islam predica, y un ferviente practicante, defensor y vigilante de los mandatos de Dios, incluyendo la igualdad y la justicia.

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En el caso de la designación de Yazid, esto se rompió totalmente, siendo éste una persona reconocida por su desprecio de los valores del Islam. Apenas él asumió el poder, heredado de su padre, su actuación fue caracterizada por: la injusticia, la opresión, la tiranía, la arrogancia, la banalidad y la declinación de los valores y mandatos del Islam. El Imam Hussein no podía, en este escenario, aceptar la aclamación de Yazid, mucho menos teniendo en cuenta su posición (la del Imam Husain (P)) destacada en la nación, como nieto del Profeta (P), como hijo del Imam Alí (P), como el futuro Príncipe de los Jóvenes del Paraíso, y como máximo exponente y guía religioso –de su época- de la nación.

A pesar de que el Imam Husain (P) inicialmente se conformó con no sumarse a la aclamación de Yazid, posteriormente él tuvo que enfrentarse al mismo, por dos razones básicas: (1) Yazid lo quería obligar a expresar su aclamación y lo amenazó -en caso negativo- con la muerte, y (2) los ciudadanos de Kufah le pidieron al Imam Husain(P) –mediante miles de cartas- que él se proclamara como el califa legítimo, y le ofrecieron todo el apoyo necesario para materializar esta proclamación. La primera razón se debe a lo explicado más arriba, mientras que la segunda es una razón de peso que responde a la “sharí´ah”. Si al Imam se le ofrece el apoyo necesario para ser aclamado como líder de la nación, en presencia de un gobernante que se haya desviado totalmente de los mandatos y de los valores islámicos, y en ausencia de otra persona que pudiese asumir un liderazgo igual que el del Imam, entonces este Imam (en este caso Husain (P)), estaría obligado, desde el punto de vista de la jurisprudencia (“sharí´ah”) de responder positivamente a la proclamación.

De esto se deriva una conclusión importante, consistente en que el Imam Husain(P) no se rebeló en contra de Yazid buscando poder o autoridad, respondiendo a una ambición personal, como algunos alegan. Si esto hubiese sido el caso, Husain, al ver que finalmente estaba enfrentado a todo un ejército de miles de hombres, estando él con apenas unas 70 personas, hubiera salvado su vida atendiendo a la exigencia de Yazid y esperando otro momento más oportuno para lograr su supuesto objetivo de asumir el poder. Sin embargo la historia es testigo que el Imam Husain(P) prefirió conducirse de una manera muy consciente y decidida hacia el martirio por la justicia y hacia el sacrificio por rescatar los valores del Islam.

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