¿Qué significa Ray’at, y por qué la Shia cree en ello?

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SHAFAQNA – En la lengua árabe Ray’at significa regresar. Este término se utiliza para referirse al grupo determinado de hombres, que después de muertos y antes del día de la resurrección, regresarán al mundo y formarán parte de la revolución mundial que Mahdî el Esperado (P), llevará a cabo. Esta verdad no se contradice ni con el intelecto humano ni con la lógica de la revelación.

Desde el punto de vista del Islam y demás religiones divinas, la esencia del hombre está compuesta por el h (espíritu) que lleva en su cuerpo, llamado también nafs (alma) y cuando el cuerpo llega al final de su decadencia, ésta continúa su existencia eterna. Por otra parte, el Corán nos dice que Dios es Todopoderoso y no existe impedimento u obstáculo que lo limite.

Después de esta pequeña introducción, es admisible la posibilidad del regreso ya que si reflexionamos un poco llegaremos a la conclusión que regresar a la vida a un grupo de gente resulta más simple que crearla desde el principio. Es evidente que Aquél que creó y dio existencia al hombre, sin duda puede volverle a dar vida de nuevo.

Basándonos en el mensaje que comunicó el Ángel de la Revelación, encontramos ejemplos relativos al ray’at en las antiguas comunidades. El Sagrado Corán nos dice:

 وَ إِذْ قُلْتُمْ يا مُوسى لَنْ نُؤْمِنَ لَكَ حَتَّى نَرَى اللَّهَ جَهْرَةً فَأَخَذَتْكُمُ الصَّاعِقَةُ وَ أَنْتُمْ تَنْظُرُونَ ثُمَّ بَعَثْناكُمْ مِنْ بَعْدِ مَوْتِكُمْ لَعَلَّكُمْ تَشْكُرُونَ

“Y cuando dijisteis: ¡Moisés, no creeremos en ti hasta que veamos a Al.lah claramente! Y el rayo se os llevó, viéndolo vosotros venir. Luego, os resucitamos después de muertos. Quizás, así, fuerais agradecidos”  (Al Baqarah 2:55–56)

Y en otra de sus páginas, repite las palabras de Jesús (P):

وَ أُحْيِ الْمَوْتى بِإِذْنِ اللَّهِ

“…y resucitaré a los muertos con permiso de Al.lah…”. (Âli ‘Imrân 3:49)

El Libro Sagrado no sólo acepta la posibilidad del regreso sino que certifica el retorno a la vida de un grupo de gente después de su fallecimiento, así como podemos ver, en las dos aleyas que a continuación nos referimos, el regreso de un grupo determinado de personas antes del día de la resurrección:

وَ إِذا وَقَعَ الْقَوْلُ عَلَيْهِمْ أَخْرَجْنا لَهُمْ دَابَّةً مِنَ الأَْرْضِ تُكَلِّمُهُمْ أَنَّ النَّاسَ كانُوا بِآياتِنا لا يُوقِنُونَ وَ يَوْمَ نَحْشُرُ مِنْ كُلِّ أُمَّةٍ فَوْجاً مِمَّنْ يُكَذِّبُ بِآياتِنا فَهُمْ يُوزَعُونَ

“Más cuando recaiga sobre ellos la sentencia, les produciremos de la tierra a dâbbatam minal ard (un ser) que les hablará: ¿En verdad que los humanos no creían en nuestras aleyas? Recuerda que un día congregamos un tropel de cada pueblo de quienes desmintieron nuestros signos, y desfilarán” (An Naml 27:82–83)

Para esclarecer el argumento existente en estas dos aleyas la cuestión del regreso antes del día de la resurrección, es propio que se tomen en cuenta los siguientes puntos:

1. Los intérpretes opinan que estas dos aleyas se refieren al Día del Juicio Final; la primera alude a uno de los signos previos a ese día tal y como Yalâl id–Din Sîuti en su Tafsîr Ad Durr–ul Manzûr narra de Ibn Abî Shaîbah, y él a su vez de Hudhaîfah que la llegada de dâbbatam minal ardocurrirá antes del día de la resurrección.[1]

2. No existe duda alguna que el día del retorno, todos se levantarán, no unos cuantos, ni tampoco un grupo determinado; el Corán respecto a este tema nos dice:

 ذلِكَ يَوْمٌ مَجْمُوعٌ لَهُ النَّاسُ

“Ese es un día en que todos los hombres serán congregados, un día que todos presenciarán”.  (Hûd 11:103)

y en otra de sus aleyas expone:

وَ يَوْمَ نُسَيِّرُ الْجِبالَ وَ تَرَى الأَْرْضَ بارِزَةً وَ حَشَرْناهُمْ فَلَمْ نُغادِرْ مِنْهُمْ أَحَداً

“El día que pongamos en marcha las montañas, veas la tierra allanada, congreguemos a todos sin excepción”. (Al Kahf 18:47)

Por lo tanto, el Día del Juicio, todos los hombres resucitarán y esta orden no es exclusiva para un solo grupo.

3. La segunda aleya, de la que estamos tratando habla claramente de la resurrección de un grupo específico en cada comunidad, no de la de todos los hombres y dice así:

 وَ يَوْمَ نَحْشُرُ مِنْ كُلِّ أُمَّةٍ فَوْجاً مِمَّنْ يُكَذِّبُ بِآياتِنا…

“Recuerda que un día congregamos un tropel de cada pueblo de quienes desmintieron nuestros signos¼”

Esta frase es testigo claro de que ese día no resucitarán todos los hombres.

 

Conclusión:

Esta pequeña introducción (señalada en los tres puntos anteriores) evidencia que los individuos que resucitarán serán aquellos que negaban los signos de Al.lah (segunda aleya), suceso que ocurrirá antes del día de la resurrección, ya que en el Día Final este fenómeno será general.

Según este análisis, es posible que un grupo de hombres, después de muertos y antes del Día del Juicio vuelvan a la vida y a este regreso se le conoce con el nombre de ray’at.

El Ahlul Baît del Profeta (BP), que son los más cercanos al Sagrado Corán e intérpretes de este Libro Sagrado, se refirieron en numerosas ocasiones a este tema; tan solo mencionaremos dos de ellas:

Imâm As Sâdiq (P) en una ocasión dijo:“Son tres los días divinos; el Día del Levantamiento del Restaurador (que Dios apresure su llegada), el Día de Ray’at, el Día de la Resurrección.”

En otro de sus hadices afirma: “Aquél que niegue nuestro regreso al mundo, no será de los míos.”

Consideramos necesario señalar los siguientes dos puntos:

1. La filosofía del Ray’at.

Cuando reflexionamos sobre las razones del Ray’at, nos encontramos con dos objetivos principales: el primero demostrar la verdadera grandeza y esplendor del Islam, así como la ignominia de la incredulidad; y el segundo, recompensar a un grupo de hombres creyentes y caritativos, así como castigar a los incrédulos y opresores.

2. Diferencia evidente entre Ray’at –el regreso– y la Tanâsuj –la trasmigración.

Desde el punto de vista de la Shî’ah, la creencia en el regreso nunca ha aceptado la idea de la trasmigración de las almas. Aquellos que aceptan la hipótesis de la reencarnación, niegan la resurrección, y sostienen que el alma pasa de un cuerpo a otro, repitiéndose este fenómeno cada período y formando así un círculo sin fin.

Según esto, después de la muerte, el alma de cada hombre vuelve a integrarse a un nuevo cuerpo. Si esta alma pertenecía en el pasado a un hombre bondadoso, reencarnará en un cuerpo que llevará una vida satisfactoria y si, por el contrario, perteneció a un individuo malvado, tendrá una vida difícil y llena de dificultades, siendo aquí donde reciba ¡su premio y su castigo!

Mientras que los creyentes del regreso testimonian que debe seguirse la Sharîah del Islam, aceptan la resurrección y el Día del Juicio Final, además, consideran imposible la reencarnación de un alma en otro cuerpo[2]y sostienen la idea que un grupo de hombres, antes del Día del Juicio regresarán a este mundo y después de realizar aquello que les fue ordenado con sabiduría regresarán de donde vinieron, hasta que llegue el Día del Juicio Final, en que resucitarán al igual que los demás hombres, y por ello es imposible que un alma que se ha separado de su cuerpo pueda reencarnar en otro cuerpo.


[1]. Ad Durr-ul Manzûr, t. V, p.177 interpretación aleya 82 del Sura 27.

[2].Kitâb Asfâr, Sadr ul-Muta’l.lihin, t. IX, cap. VIII, sec. 1, p.3, dice respecto a la anulación de la transmigración: “…si un alma extraída de otro cuerpo entrase en un cuerpo nuevo estando este cuerpo en la etapa de un embrión o en cualquier otro estado, sería necesario que uno de estos estuviese un estado potencial (in potentia) y el otro un estado actual (in actu) y es imposible que algo que esta en un estado actual se una a algo en estado potencial ya que la composición entre ellos dos es una composición natural unificada. Y una composición natural es imposible que surja entre dos asuntos uno estando en estado potencial y otro en estado actual”.

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