¿Qué significa Badâ’ y por qué la Shia cree en él?

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SHAFAQNA – El vocablo Badâ’ proviene del árabe y significa manifestar, aparecer. En la terminología de la escuela Shî’ah, significa cambiar el camino natural predestinado de un hombre como resultado de su buen comportamiento. La cuestión de badâ’ es uno de los tópicos sobresalientes de la escuela Shî’ah, siendo su origen el mensaje traído por el ángel de la revelación y un análisis del intelecto.

El Sagrado Corán respecto a este tema dice que lo predestinado para el hombre es variable, pues siempre existe un camino hacia la felicidad que está abierto para él y al mantener una conducta adecuada y regresar al camino recto puede cambiar su destino. Entonces, considerando al badâ’uno de los principios básicos, dice al respecto:

 إِنَّ اللَّهَ لا يُغَيِّرُ ما بِقَوْمٍ حَتَّى يُغَيِّرُوا ما بِأَنْفُسِهِمْ

“…Al.lah no cambiará la condición de un pueblo mientras éste no cambie lo que en sí tiene…”.    (Ar Ra’d 13:11)

Y en otra de sus aleyas sostiene:

وَ لَوْ أَنَّ أَهْلَ الْقُرى آمَنُوا وَ اتَّقَوْا لَفَتَحْنا عَلَيْهِمْ بَرَكاتٍ مِنَ السَّماءِ وَ الأَْرْضِ

“…si los habitantes de las ciudades hubieran creído y temido a Al.lah, habríamos derramado sobre ellos bendiciones del cielo y de la tierra”. (Al A’râf 7:96)

Respecto al cambio que sufrió el destino del Profeta Jonás (P) cuenta:

فَلَوْ لا أَنَّهُ كانَ مِنَ الْمُسَبِّحِينَ لَلَبِثَ فِي بَطْنِهِ إِلى يَوْمِ يُبْعَثُونَ

“Si no hubiera sido de los que glorifican, habría permanecido en su vientre (de la ballena) hasta el día de la Resurrección”. (AsSâfât 37:143–144)

De esta última aleya deducimos que Jonás el Profeta (P) estaba destinado a quedarse en esa prisión hasta el fin de su vida, pero por su excelente conducta –glorificar a Dios– cambió el rumbo de su destino y encontró la salvación. Esta cuestión ha sido aceptada por los narradores islámicos. Cuentan que Muhammad (BP) el Mensajero de Dios dijo:

« إن الرجل ليحرم الرّزق بالذّنب يصيبه و لا يردّ القدر إلا الدّعاء و لا يزيد فی العمر إلاّ البرّ »

“Un hombre, a causa de sus pecados, se niega el sustento que Dios ha designado para él, y no existe nada que pueda cambiar este hecho, a menos que suplique; y no hay nada que alargue la vida, a excepción de las buenas acciones.”[1]

De este hadîz, y otros parecidos, se deduce que un hombre al pecar y desobedecer se priva él mismo de Su sustento; pero cuando mantiene una buena conducta como por ejemplo realizando du’â, puede cambiar el rumbo de su destino y prologar su existencia en este mundo.

Conclusión:

De las aleyas coránicas y la sunnah del Profeta (BP), se deduce que muchas veces un hombre lleva una vida ordinaria, una vida normal vista desde la perspectiva de la causa y el efecto, una vida común y corriente que demuestra una reacción ante sus obras, y ha sido condenado a un determinado destino; ocasionalmente uno de los elegidos de Dios, como el Honorable Profeta (BP) o uno de los Inmaculados Imâmes (P) le comunica que si continúa con ese comportamiento le espera un destino como el ya mencionado. Entonces realiza un cambio repentino en su conducta, inicia un nuevo comportamiento en su vida ocasionando con esto un cambio en su destino.

A este cambio fundamentado en la lógica del mensaje de la revelación, la tradición del Profeta (BP) y un profundo examen de un sano intelecto es llamado badâ’ en la terminología de los sabios Ahlî Shî’ah. Es oportuno recordar que el uso del término badâ’ no es exclusivo de la escuela Shî’ah,y podemos encontrarlo también en los libros de Ahlî Sunnah y en las sabias palabras del Profeta (BP) tal y como se demuestra en el siguiente hadîz:

« بَدَالله عزّوجلّ أنْ يبتليهم»

“Al.lah decidió probarlos”.[2]

La cuestión del badâ’ no significa surgir un cambio en el Conocimiento y la Sabiduría de Dios, ya que Él es conocedor absoluto del proceso natural del comportamiento de los hombres, así como de los cambios que puede sufrir este proceso. Él mismo nos dice a este respecto en una de sus aleyas:

يَمْحُوا اللَّهُ ما يَشاءُ وَ يُثْبِتُ وَ عِنْدَهُ أُمُّ الْكِتابِ

 “Al.lah abroga o confirma lo que quiere, Él tiene el Lûh Mahfuzh”.[3]  (Ar Ra’d 13:39)

Por lo tanto cuando ocurre este cambio badâ’, Dios Altísimo ilumina para nosotros la verdad que desde siempre Él era conocedor. Imâm As Sâdiq (P) a este respecto asegura:

« ما بد اللهُ فی شیءٍ الاّ کان فی علمه قبل أن يبدوله»

“En ningún caso se ha presentado el badâ’ ante Dios, a menos que Él fuese sabedor de éste desde la eternidad”.[4]

La Filosofíade Badâ’

Si el hombre contase con las herramientas necesarias para cambiar a su antojo el destino, sin duda alguna trataría de construir un futuro mejor, y con una mentalidad más abierta y superior, y con esfuerzo lucharía por una vida mejor.

Dicho de otra forma, tal y como el arrepentimiento –taûbah– y la intercesión –shafâ’at– salvan al hombre de la desesperanza y el pesimismo, lo mismo sucede con el badâ’ que le concede una nueva esperanza para conseguir un futuro mejor; ya que bajo esta percepción el hombre sabe que puede, según lo ordenado por Dios, mejorar su destino y conseguir un brillante porvenir.


[1]. Musnad,Ahmad, t. V, p.277; Mustadrak, Hâkim, t. I, p.493, y una narración parecida en el At-Tây ul Yâmi‘ ul-Usûl, t. V p.111.

[2]. An-Nihâiati fi Gharîb ul-Hadiz wal-’Azar, escrito por Maydud-Din Mubârak Ibn Muhammad Yazarî, t. I, p.109.

[3].N.T. Laûhi Mahfuz. Escritura Divina conocida como La Tabla Protegida donde está recopilado el destino de cada ser humano.

[4]. Usûl Kâfî, t. I; Kitâb at-Taûhîd, cap. Al-Badâ’, narr. no. 9.

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