La declaración de Trump sobre Jerusalén (Al-Quds): El fracaso de la diplomacia y el Derecho Internacional

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SHAFAQNA – El pasado miércoles 6 de diciembre de esta gestión, el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, como una provocación política, además de poco diplomática, declaró la ciudad de Jerusalén (Al-Quds)  en Palestina, capital de Israel[2], en consecuencia, ordenó trasladar su embajada radicada en Tel Aviv hacia la Ciudad Santa, aunque eso demorará cierto tiempo y según el canciller Rex Tillerson no podría ser implementada hasta 2019[3].

Decisión que hasta el momento ha causado multitudinarias manifestaciones en Palestina que fueron reprimidas brutalmente por las fuerzas israelíes con un saldo de al menos 9 palestinos muertos y más de 5.500 heridos[4], marchas, concentraciones que continuarán tanto en Gaza como en Cisjordania, porque desembocaron en la tercera intifada[5]. Y debemos señalar que entre los mártires que fueron asesinados por varios disparos propinados por el ejército israelí, se encontraba Ibrahim Abu Thurayeh, de 29 años, activista palestino, quién perdió ambas piernas en un ataque con misiles israelí en Gaza en 2008, y que este viernes [6]fue asesinado por tiros en la cabeza por parte de soldados de Israel, junto con uno de sus compatriotas.
“La zona se ha vuelto escenario de represión armada por parte del Ejército israelí y de escaramuzas de manifestantes palestinos, quienes arrojan piedras y cócteles molotov a los uniformados que están detrás de la valla fortificada erigida por colonos en la zona ocupada. Además de las víctimas fatales, otras 150 personas resultaron heridas, según los reportes médicos en la zona. El portavoz del Ministerio de Salud de Gaza, Ashraf al-Kidra, precisó que ambos palestinos murieron por tiros en la cabeza”[7].
“Desde que Washington comunicó su decisión de reconocer Al-Quds (Jerusalén) como la capital de Israel, los palestinos, apoyados por la comunidad internacional, han salido a las calles en defensa de sus tierras y prometen liberar toda Palestina”[8].
Como podemos evidenciar esta decisión de Trump sobre Al-Quds aviva el fuego y crea más confrontación, más muertos y millones de heridos, que sólo salen a defender lo que les pertenece, lo que es suyo, y lo hacen sólo con piedras; totalmente desarmados a comparación de los soldados israelíes que se encuentran “armados hasta el cuello”, quienes los amedrentan y los arrestan injustamente. Por otro lado, también señalamos que con el cierre de la frontera con Franja de Gaza que realizó el ejército israelí, se está deteriorando aún más las condiciones económicas y humanitarias, las altas tasas de desempleo y pobreza, en un extenso y aterrador bloqueo, que es una violación de todas las convenciones y leyes internacionales.
“La clausura impidió la entrada de cientos de camiones con alimentos, productos de primera necesidad para la población, y para el sector comercial, la construcción y las instituciones internacionales, especialmente la agenda de la ONU (UNRWA), que brinda asistencia humanitaria a alrededor de un millón de refugiados”[9].
Sin embargo, también debemos manifestar que Palestina no está sola, pues este anuncio de Trump, fue repudiado por el mundo entero, Europa, China, Canadá, Indonesia, Irán, Turquía, el Líbano, África, Latinoamérica, e incluso el Papa ha repudiado ésta decisión enfatizando y alertando sobre el volcán que está a punto de entrar en erupción, y vemos que no se equivocó.
“Hago un fuerte llamamiento para que todos respeten el statu quo de la ciudad, de conformidad con las resoluciones pertinentes de la ONU”[10].
“Decenas de millones de manifestantes salieron de nuevo a la calle ayer, por cuarto día consecutivo, en Oriente Medio y en otras partes del mundo entero, para protestar contra la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de reconocer Jerusalén como capital de Israel”[11].
El mundo entero repudió esta decisión, y además de ello continúa generando fuertes críticas no sólo por parte de países del mundo árabe-musulmán sino también de la Unión Europea y de la ONU, quien está evaluando un proyecto de resolución que busca rechazar la decisión del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel.
“El texto de una página elaborado por Egipto, que fue entregado a los 15 estados miembros del órgano no menciona de forma específica a Estados Unidos ni a Trump. Diplomáticos aseguraron que cuenta con un amplio apoyo, pero que es probable que sea vetado por Washington. Para ser aprobada, una resolución necesita nueve votos a favor y ningún veto por parte de alguno de los cinco miembros permanentes: Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia o China”[12].
“El borrador de resolución “afirma que cualquier decisión o acciones que pretendan alterar el carácter, estatus o composición demográfica de la Ciudad Santa de Jerusalén no tienen efecto legal, son nulas y vacías y deben ser rescindidas en cumplimiento con resoluciones relevantes del Consejo de Seguridad”. Asimismo, “pide a todos los estados que se abstengan de establecer misiones diplomáticas en la Ciudad Santa de Jerusalén, conforme a la resolución 478 (1980) del Consejo de Seguridad”[13].
Si así fuese el Consejo de Seguridad de la ONU, con su resolución revocaría la decisión de EE.UU. sobre Jerusalén; pues hay que destacarlo esta decisión de Trump sobre Jerusalén; Al-Quds en árabe, va en contra el derecho internacional, Estados Unidos viola todas las normas del derecho internacional y en palabras del politólogo Varela[14], la declaración de Trump, por tanto, no es un hito histórico que plantee una nueva dinámica en torno al problema de Palestina; por el contrario, se puede entender como una consecuencia de la incapacidad histórica de la comunidad internacional por frenar las pretensiones de anexión de Israel y garantizar los derechos de los palestinos.
Y si analizamos históricamente toda la parte de ilegalidad debemos mencionar que la génesis de este conflicto fue la conformación del Estado de Israel en 1948, cuando la ONU adoptó la división del territorio conocida como Palestina en dos Estados, uno árabe y otro judío, con una particularidad: un área de control internacional administrada por la ONU que incluye Jerusalén y Belén. Este proceso de partición derivó en la Primera Guerra Árabe-Israelí de 1948[15], conflicto en el que Egipto, Siria, Líbano, Irak, Arabia Saudí, Yemen, Jordania y las estructuras militares conformadas por palestinos, quienes se oponían a la creación de un Estado judío en el clic territorio.
Esta guerra culminó con la victoria de Israel y la posterior ocupación de una porción adicional de territorio que, según el plan de partición de la ONU, corresponde a los palestinos. Originalmente, este territorio ocupado no determinó una nueva frontera política o territorial (quedó consignado en el armisticio árabe-israelí de 1949).
Sin embargo, la historia volvió a repetirse en 1967, la segunda guerra árabe-israelí, la cual se realizó mediante un ataque preventivo de Israel ante la movilización militar de Egipto, Jordania y Siria, el Estado judío ocupado en la Península del Sinaí, Cisjordania., la Franja de Gaza y los Altos del Golán. Después de esta guerra, Israel logró la completa unificación de Jerusalén y, en 1980, proclamó la ciudad santa como capital indivisible de su Estado.
Poco importaron las resoluciones 242 (1967), 338 (1973), 446 (1979) 476 (1980), 478 (1980) y 479 (1981) del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas[16], que instaban un Israel a retirarse de los territorios ocupados ya cesar conductas que pueden ser consideradas como tentativas de anexión territorial (como la construcción de asentamientos judíos en los territorios palestinos ocupados). Tampoco importó la condena categórica que hizo el Consejo de Seguridad sobre la pretensión de anexión territorial de Jerusalén del Este, lo que llevó al retiro de las embajadas lejanas ubicadas en Jerusalén del Oeste (bajo la autoridad de Israel desde 1949), el mandato de la ONU que fue cumplido por todos los países con representación diplomática en Israel.
Como estamos comprobando este anuncio, es la consecuencia de la prolongación de esta práctica ilegal, de la incapacidad de la comunidad internacional de interferir de manera decisiva en este conflicto, la imposibilidad de que los palestinos puedan ejercer su derecho a la libre determinación y la constante deslegitimación del derecho internacional como canal viable para dirimir disputas internacionales.
Así también lo ha señalado Chambi en “El muro de la vergüenza impuesto por Israel a Palestina y la ineficacia del Derecho Internacional”:[17]
“¡Cómo Israel va en contra de todos los estamentos que la sociedad internacional ha construido y sistematizado con el único fin de establecer la paz en el mundo!, creemos que más allá de todas estas resoluciones, dictámenes y opiniones debemos ser conscientes de que el Derecho Internacional tiene poca aplicabilidad y que aquellos valores a los que persigue hoy en día, no tienen mayor relevancia; pues somos testigos de cómo la norma jurídica internacional es pisoteada y desoída. Si realmente se ama la paz y se quiere dar seguridad jurídica a Israel y a Palestina, éste primero debe acatar y respetar la norma, pues desde el año 2004 se le viene insinuando y a la fecha no se tiene una respuesta responsable por parte de Israel, sólo peroratas demagógicas que cada vez aniquilan la vida de muchos palestinos, en complicidad pasiva de muchos actores internacionales que no se solidarizan, aun teniendo poder económico  y político, por ello mismo se debe cuestionar qué rol hoy están jugando los estados que aman la paz y aquellos que aún siguen siendo cómplices silenciosos y expresos”[18].
Pues también debemos recordar que el 29 de noviembre de 1.947[19], la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó un plan para dividir Palestina en dos Estados: uno judío y otro árabe, como lo señalamos, lo que fue el origen del proyecto sionista que dio inicio a la tragedia del pueblo palestino y que llega hasta hoy; la misma ceguera del mundo occidental que hubo entonces, la hay ahora con el agravante de que Israel tiene patente de corso a la hora de realizar una política de exterminio sistemático de los legítimos dueños de la tierra; ya que seis meses después se constituyó el Estado Ilegítimo de Israel, y del Palestino, aún no hay noticias por las imposiciones sionistas y los apoyos de los países occidentales, y más aún ahora con la decisión de Trump.
Y hay que mencionarlo, se cumplieron ya 70 años de la decisión de la ONU de dividir Palestina, que fue el origen de la creación del Estado de Ilegítimo de Israel y el principio de la tragedia y del apartheid sionista contra los legítimos dueños de la tierra.
“David Ben Gurion proclamó la creación del Estado de Israel en mayo de 1.948 y a partir de ahí se inicia una guerra constante entre los que arrebataron una tierra que no era suya y los que intentan recuperar lo que occidente les quitó en una votación que duró 3 minutos”[20].
“Tres minutos, eso fue lo que duró la votación del proyecto para Palestina. Tres minutos escasos que han tenido como consecuencia matanzas, humillaciones, construcción de colonias ilegales habitadas por los sionistas más radicales, etc. La Resolución 181 sale adelante con 33 votos favorables, 13 contrarios y 10 abstenciones. En aquel momento viven en Palestina 1,3 millones de palestinos y 0,6 millones de judíos. La Resolución indica que los Estados deberán estar creados antes del 1 de agosto de 1.948, cosa que se cumplió a rajatabla en lo referente a Israel y que 70 años después no se ha llevado a efecto en lo referente al Estado Palestino”[21].
Toda esta injusticia que ha vivido el pueblo palestino, toda esta opresión que continúa en contra de ella, continúa manifiesta hoy más que nunca ante todo ese monstruo unido que la quiere borrar totalmente del mapa como lo es ahora Trump, Netanyahu, y sus aliados, con ese anuncio totalmente ilegal de querer convertir a Jerusalén, Al-Quds en árabe, la capital de Israel; pero como lo hemos comprobado de qué estado se está hablando; pues todo el mundo sabe cómo fue constituido: “Dos tercios del pueblo palestino fueron desalojados de sus tierras por la fuerza para que los colonos europeos se instalen allí”[22].
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Se permite copiar citando la referencia.
Fundación Cultural Oriente

[1] Escritora, Periodista, Profesora e Investigadora Boliviana, miembro de la Asociación de Investigadores en Comunicación y Educación para el Desarrollo (AICED) La Paz-Bolivia.
[2] www.hispantv.com “Trump declaró la ciudad Palestina de Al Quds capital de Israel”; (Miércoles 6 de diciembre 2017).
[7] https://actualidad.rt.com “Un activista palestino es asesinado por las tropas Israelíes”; (16 de diciembre de 2017).
[8] Ídem.
[11] diario.mx/internacional “Repudia el mundo declaración de Trump”; (lunes 11 de diciembre de 2017).
[13] Ídem.
[15] “Para los palestinos esta guerra marcó el comienzo de lo que se denomina Nakba, término árabe (النكبة) que significa “catástrofe” o “desastre”, utilizado para designar al éxodo palestino (en árabe الهجرة الفلسطينية, al-Hijra al-Filasteeniya). Según la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) son refugiados palestinos las “personas cuyo lugar de residencia habitual era el Mandato Británico de Palestina entre junio de 1946 y mayo de 1948 y que perdieron sus casas y medios de vida como consecuencia de la Guerra árabe-israelí de 1948”. La expulsión por la fuerza o “desplazamiento obligatorio” de la población autóctona palestina ha visto también otros episodios, como el de 1967 con la Guerra de los Seis Días, tras la cual muchos palestinos se vieron obligados al exilio, muchos de ellos por segunda vez.6​ Israel niega toda responsabilidad respecto a los refugiados y la atribuye a los países árabes. La posición mayoritaria en el Estado de Israel respecto al retorno de los refugiados árabes y sus descendientes es que, de concretarse, la existencia de Israel como Estado judío y democrático, pilares fundamentales del sionismo, se vería seriamente comprometida desde el punto de vista demográfico, dado que la población árabe se convertiría en mayoritaria en Israel. El día de la Nakba (en árabe: يوم النكبة yawm al-nakba) es el día en el que los palestinos conmemoran el inicio del éxodo (la creación del estado de Israel)”
[18] Ídem.
[20] www.diario16.com “Hace 70 años el mundo legalizó el apartheid en Palestina”; (26 de noviembre de 2017).
[21] Ídem.

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