Descubriendo el Islam Shiah

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SHAFAQNA – A pesar de sus diferencias a través de la historia del Islam, los musulmanes han tenido grandes acuerdos, no solo en muchos de los principios del Islam, sino también en muchas de sus prácticas. El Corán y la insigne persona del Profeta (BP), por un lado, y el amor y la devoción sincera de todos los musulmanes hacia ellos, han unificado a los musulmanes y ha hecho de ellos una nación real que posee su propia identidad, herencia, propósitos, objetivos y destino.

La hostilidad de los enemigos del Islam, quienes siempre han estado tratando de desarraigarlo como un todo, juntamente con los desafíos de la época, han contribuido también a despertar y fortalecer el sentido de unidad y hermandad entre los musulmanes. La invitación coránica y profética hacia la unidad y hermandad siempre ha sido recalcada por grandes personalidades islámicas de diferentes escuelas del Islam.

Con respeto a las creencias, todos los musulmanes comparten la fe en Dios y Su Unicidad; en los profetas en general y en la misión del Profeta Muhammad (BP) en particular -la cual conformó el Mensaje Final de Dios a los seres humanos-; en la Resurrección, y en el trato justo y equitativo que se dará a todos en el Día del Juicio Final. Estosson los principios más fundamentales del Islam en los cuales concuerdan todos los musulmanes. Vemos expresada una opinión independiente sobre el grado de acuerdo entre los musulmanes shi‘asy sunnis en el siguiente pasaje:

“Con la Revolución iraní todos saben que los shiítas son musulmanes, como los sunnitas, en lo que respecta al dogma central de la Unicidad de Dios, el mismo Escrito Sagrado (el Corán), el mismo Profeta Muhammad, la misma creencia en la Resurrección seguida por el Último Juicio y las mismas obligaciones fundamentales: la oración, el ayuno, la peregrinación, la limosna y el ÿihâd (lucha en el sendero de Dios). Estos puntos en común son más importantes que sus diferencias: un shiíta no tiene ninguna objeción teórica para realizar sus oraciones con un sunni, o viceversa, aun cuando muchas dificultades han existido en el pasado, y en la práctica aún subsisten”. 1

A continuación, procederemos a esbozar los principios de la religión o artículos de fe. Subsecuentemente serán examinadas algunas de las creencias específicas de la Shi‘ah 2.

Principios de la religión

1. La Unicidad de Dios

Se formula la fe islámica por medio de la declaración de dos testimonios, esto es, “no hay divinidad (es decir, nadie es digno de ser adorado) sino Dios (Al·lah), y Muhammad es el Mensajero de Dios – (Lâ ilâhail·lal·lah muhammad-ur rasûlul·lah)”. Los musulmanes creen que Al·lah es Uno. No posee copartícipe o hijos. Él es el Comienzo y el Final. Es Omnipotente, Omnisciente y Omnipresente. El Corán dice que Él está más cerca del hombre que su propia vena yugular, pero que no puede ser visto con los ojos o abarcado por el intelecto humano. En una súplica, el Imâm ‘Alî (P) dice:

“¡Oh Dios, ciertamente que te pido a Ti por Tu Nombre, en el Nombre de Al·lah, el Misericordioso, el Compasivo. ¡Oh Poseedor de la Majestad y el Esplendor, el Viviente, el Subsistente, el Eterno, no hay divinidad más que Tú!”.

La Justicia Divina: Entre los atributos divinos, la Shi‘ah pone un gran énfasis en Su Justicia. Por supuesto, todos los musulmanes creen que Dios es Justo (‘âdil), que Dios nunca comete injusticia alguna hacia Sus siervos, y que Él nunca oprime a nadie. Este hecho está claramente expresado en el Corán:

﴿ وَأَنَّ اللَّهَ لَيْسَ بِظَلاَّمٍ لِلْعَبِيدِ ﴾

«Dios nunca es injusto para con Sus siervos». 3

﴿ وَمَا رَبُّكَ بِظَلاَّمٍ لِلْعَبِيدِ ﴾

«Tu Señor no es injusto para con sus siervos». 4

﴿ وَمَآ أَنَاْ بِظَلاَّمٍ لِلْعَبِيدِ ﴾

«Jamás Soy injusto para con mis siervos». 5

﴿ إِنَّ اللَّهَ لاَ يَظْلِمُ مِثْقَالَ ذَرَّةٍ ﴾

«Dios no es injusto ni en la medida de una minúscula partícula». 6

﴿ إِنَّ اللَّهَ لاَ يَظْلِمُ النَّاسَ شَيْئاً وَلَكِنَّ النَّاسَ أَنفُسَهُمْ يَظْلِمُونَ ﴾

«Por cierto que Dios en nada es injusto con la gente sino que las personas son injustas consigo mismas». 7

Además de la importancia de la Justicia Divina en sí misma, la otra razón para el énfasis en este dogma por parte de la Shi‘ah, es que los ash‘aritas, un grupo de teólogos sunnis, creen que los actos correctos o equivocados no poseen ningún criterio inherente. Bueno es aquello que Dios hace o todo lo que es ordenado por Dios. Por lo tanto, todo lo que Dios hace u ordena es bueno y justo por definición.

Ellos creen que si Dios requiriese de nosotros mentir, entonces mentir se volvería algo bueno, y si Dios enviara a la gente piadosa al Infierno, entonces ello será justo. Por supuesto, creen que Dios nunca realiza esos actos, no porque ellos sean incorrectos “en sí mismos”, sino porque en la práctica Él ha dicho que esos actos son incorrectos. Los ash‘aritas también creen que los seres humanos no poseen libre voluntad y que es Dios quien crea sus actos sin que ellos tengan ningún rol en ese respecto. Ellos solo son receptáculos de los actos Divinos.

La Shi‘ah y algunos otros teólogos sunnitas, tales como los mu‘tazilitas, creen que lo bueno y lo malo, o lo correcto y lo errado siguen criterios inherentes, y que hay criterios racionales para los juicios morales. En otras palabras, ellos creen en el bien y mal “intrínsecos”. Creen que efectivamente existe una diferencia entre, por decir, justicia y opresión, y no es arbitrario que Dios nos haya ordenado ser justos y no oprimir a nadie incluso a nuestros enemigos. Ellos creen también que los seres humanos son libres y responsables de sus actos.

Por supuesto, los mu’tazilitas además creen en el tafwîd (delegación absoluta), es decir, que Dios ha delegado a las personas Su autoridad sobre los actos voluntarios del ser humano y estas poseen completo control sobre los mismos. Pero la Shi‘ah cree que, si bien el determinismo (ÿabr) es incorrecto y contrario a la Justicia Divina, y que los seres humanos son libres, también sostiene que su libertad y poder son limitados, y que Dios posee una total autoridad sobre sus actos. Este hecho es expresado en el famoso dicho del Imam Ÿa‘far As-Sâdiq (P):

“No hay determinismo (ÿabr), ni delegación absoluta de poder (tafwîd), sino que la posición real se encuentra entre los dos extremos”.

Debido a la fundamental importancia de este tema para cualquier sistema de valor, la Shi‘ah siempre ha hecho hincapié en la cuestión de la Justicia Divina y frecuentemente lo ha presentado junto al tema del Tawhîd (Unicidad Divina), Profecía, Imamato (Liderazgo Divino) y Resurrección, como uno de los cinco Principios de la Fe (Usûl Al-Madh·hab), en contraste al Tawhîd, la Profecía y la Resurrección, que se cuentan como los tres Principios de la Religión (Usûl Ad-Dîn), los cuales son compartidos por todos los musulmanes.

Este énfasis en el tema de la Justicia Divina no solo ha tenido su rol en el aspecto teórico del Shi‘ismo. En realidad, la Shi‘ah ve el tema de la Justicia Divina como un aspecto fundamental del Islam, al punto que ellos siempre han llamado también a la implementación del principio de la justicia en la escala social. Los movimientos shi‘as que han tenido lugar siempre han estado invocando por la justicia.

2. La Profecía

Dios ha creado a la humanidad sabiamente y con un propósito determinado:

﴿ وَمَا خَلَقْتُ الْجِنَّ وَالإِنسَ إِلاَّ لِيَعْبُدُونِ ﴾

«¡No he creado al genio y al hombre sino para que me adorasen!». 8

Él ha otorgado al hombre el intelecto y el libre albedrío para encontrar su camino hacia la perfección y felicidad. Además, ha complementado el intelecto humano con la Revelación Divina. A través de Su Sabiduría y Justicia, no ha dejado a ninguna persona o rincón del mundo sin una guía. Ha enviado profetas a todas las comunidades para instruirlas y guiarlas:

﴿ وَلِكُلِّ اُمَّةٍ رَسُولٌ ﴾

«Cada pueblo tuvo su Mensajero». 9

Y también:

﴿ وَلَقَدْ بَعَثْنَا فِي كُلِّ اُمَّةٍ رَسُولاً أَنِ اعْبُدُوا اللَّهَ وَاجْتَنِبُوا الطَّاغُوتَ ﴾

«Habíamos hecho surgir, en cada pueblo, un Mensajero (para que les dijera): “¡Adorad a Dios y apartaos del seductor!”». 10

El primer profeta fue Adán (P) y el último Muhammad (BP), el Sello de los Profetas:

﴿ مَا كَانَ مُحَمَّدٌ أَبَآ أَحَدٍ مِن رِّجَالِكُمْ وَلَكِن رَّسُولَ اللَّهِ وَخَاتَمَ النَّبِيِّينَ ﴾

«Muhammad no es el padre de ninguno de vuestros hombres, pero es el Mensajero de Dios y el Sello de los Profetas». 11

El Corán menciona a veinticinco profetas y afirma que hubo muchísimos más:

﴿ وَلَقَدْ أَرْسَلْنَا رُسُلاً مِن قَبْلِكَ مِنْهُم مَن قَصَصْنَا عَلَيْكَ وَمِنْهُم مَن لَمْ نَقْصُصْ عَلَيْكَ ﴾

«Ciertamente que antes que a ti, habíamos enviado mensajeros; la historia de algunos de ellos te hemos referido, y también los hay respecto a quienes nada te hemos referido». 12

A través de lo que indican los hadices, los musulmanes creen que ha habido 124.000 profetas. Entre los que fueron mencionados en el Sagrado Corán, se encuentran: Adán, Noé, Abraham, Ismael, Isaac, Lot, Jacob, José, Job, Moisés, Aarón, Ezequiel, David, Salomón, Jonás, Zacarías, Juan el Bautista, Jesús y Muhammad. Entre ellos, Noé, Abraham, Moisés, Jesús y Muhammad tuvieron una misión universal y trajeron nuevos códigos de ley. Ellos son llamados “Ûlûl ‘azm” significando “los poseedores de determinación”.

Aparte del Corán mismo, el Corán habla de cuatro Libros celestiales: el Libro de Abraham (P):

﴿ صُحُفِ إِبْرَاهِيمَ وَمُوسَى ﴾

«Los Libros de Abraham y Moisés»; 13

Los Salmos de David (P):

﴿ وَءَاتَيْنَا دَاوُودَ زَبُوراً ﴾

«Y concedimos los Salmos a David»; 14

La Torá de Moisés (P):

﴿ وَلَقَدْ ءَاتَيْنَا مُوسَى الْكِتَابَ ﴾

«Habíamos concedido el Libro a Moisés»; 15

﴿ نَزَّلَ عَلَيْكَ الْكِتَابَ بِالْحَقِّ مُصَدِّقاً لِمَا بَيْنَ يَدَيْهِ وَأَنْزَلَ التَّوْرَاةَ وَالإِنجِيلَ * مِن قَبْلُ هُدًى لِلنَّاسِ وَأَنْزَلَ الْفُرْقَانَ ﴾

«Él te reveló el Libro corroborante de sus anteriores; así como había revelado antes la Torá y el Evangelio para servir de guía a los humanos, y también reveló la Discriminación (El Sagrado Corán)»; 16

﴿ قُلْ مَنْ أَنْزَلَ الْكِتَابَ الَّذِي جَآءَ بِهِ مُوسَى ﴾

«¿Quién entonces reveló el Libro que trajo Moisés…?»; 17

Y también:

﴿ ثُمَّ ءَاتَيْنَا مُوسَى الْكِتَابَ ﴾

«Luego concedimos a Moisés el Libro…»; 18

Y el Evangelio a Jesús (P):

﴿ وَقَفَّيْنَا عَلَى ءَاثَارِهِم بِعِيسَى ابْنِ مَرْيَمَ مُصَدِّقاً لِمَا بَيْنَ يَدَيْهِ مِنَ التَّوْرَاةِ وَاتَيْنَاهُ الإِنْجِيلَ فِيهِ هُدًى وَنُورٌ وَمُصَدِّقاً لِمَا بَيْنَ يَدَيْهِ مِنَ التَّوْرَاةِ ﴾

«E hicimos que les sucediera (a los profetas) Jesús, hijo de María, confirmando la Torá que le precedió, y le concedimos el Evangelio que encierra dirección y luz, que corrobora la Torá que le precedió». 19

Un musulmán debe creer en todos los Libros Sagrados:

﴿ وَالَّذِينَ يُؤْمِنُونَ بِمآ اُنْزِلَ إِلَيْكَ وَمآ اُنْزِلَ مِن قَبْلِكَ ﴾

«Quienes creen en lo que te fue revelado y en cuanto fue revelado antes que a ti». 20

Y también:

﴿ ءَامَنَ الرَّسُولُ بِمَآ اُنْزِلَ إِلَيْهِ مِن رَبِّهِ وَالْمُؤْمِنُونَ كَلٌّ ءَامَنَ بِاللّهِ وَمَلآَئِكَتِهِ وَكُتُبِهِ وَرُسُلِهِ﴾

«El Mensajero cree en lo que le fue revelado por su Señor, y asimismo todos los creyentes creen en Dios, en Sus Ángeles, en Sus Libros y en Sus Mensajeros». 21

Y en todos los profetas:

﴿ والَّذِينَ ءَامَنُوا بِاللَّهِ وَرُسُلِهِ وَلَمْ يُفَرِّقُوا بَيْنَ أَحَدٍ مِنْهُمْ اُوْلَئِكَ سَوْفَ يُؤْتِيهِمْ اُجُورَهُمْ ﴾

«A quienes creen en Dios y en sus Mensajeros y no hacen distingos entre ninguno de ellos, Dios les acordará sus recompensas». 22

Y también:

﴿ لا نُفَرِّقُ بَيْنَ أَحَدٍ مِن رُسُلِهِ ﴾

«(Dicen:) “¡Nosotros no hacemos distingos entre ninguno de sus Mensajeros!”». 23

Como veremos luego, la Shi‘ah cree también que todos los profetas fueron necesariamente infalibles, inmaculados y exentos de pecados, tanto antes como durante su misión.

La Shi‘ah, como los demás musulmanes, siente un gran amor hacia el Profeta Muhammad (BP). Ellos ven en el Profeta Muhammad el modelo perfecto de la total confianza en Dios, profundo conocimiento de Dios, suma devoción a Dios, sincera obediencia a la Voluntad Divina, el de más noble carácter, y una misericordia y clemencia para toda la humanidad. Estar capacitado para recibir la Revelación Divina requiere que la persona posea una muy elevada aptitud y disposición, y además, para estar capacitado para la Revelación más perfecta se requiere, claro está, de la más elevada de todas las capacidades.

El carácter y comportamiento personal del Profeta (BP) contribuyeron enormemente al progreso del Islam. Fue conocido desde su niñez como una persona honesta, confiable y piadosa. Durante su profecía, siempre vivió en base a sus principios y valores. Tanto en los tiempos de bonanza como en los de dificultad, en los de seguridad como en los de temor, en los de paz como en los de guerra, en los de victoria como en los de derrota, siempre manifestó humildad, justicia y confianza.

Era tan humilde que nunca se admiró de sí mismo, nunca se sintió superior a otros ni vivió una vida de lujos. Tanto cuando se encontró solo y pobre como cuando gobernó a toda la península arábica y los musulmanes lo seguían con tesón recogiendo cada gota de agua que caía de su ablución, él se comportó de la misma manera. Vivió de una manera muy simple y siempre junto a la gente, especialmente los pobres. No tuvo palacios, ni cortes, ni guardias. Cuando se sentaba con sus Compañeros nadie podía distinguirlo de los demás si se consideraban su sitio o ropas. Eran solo sus palabras y espiritualidad las que lo distinguían de los otros.

Era tan justo que nunca ignoró los derechos de nadie, incluso los de sus enemigos. Ejemplificó en su vida los mandatos divinos:

﴿ يَآ أَيُّهَا الَّذِينَ ءَامَنُوا كُونُوا قَوَّامِينَ لِلّهِ شُهَدَآءَ بِالْقِسْطِ وَلاَ يَجْرِمَنَّكُمْ شَنَانُ قَوْمٍ عَلَى اَلاَّ تَعْدِلُوا اعْدِلُوا هُوَ أَقْرَبُ لِلتَّقْوَى وَاتَّقُوا اللّهَ إِنَّ اللّهَ خَبِيرٌ بِمَا تَعْمَلُونَ ﴾

«¡Oh creyentes! Sed consecuentes para con Dios y fieles testimonios de la equidad: que el odio de un pueblo no os incite a ser injustos con ellos. Sed justos, porque ello está más próximo a la piedad, y temed a Dios, porque Dios está bien enterado de cuanto hacéis». 24

Antes de las batallas, siempre daba instrucciones a sus soldados de no hacer daño a las mujeres, a los niños, a los ancianos y a aquellos que se rindieran, de no destruir los sembradíos y jardines, no perseguir a aquellos que escaparan del frente de guerra, y ser amables con los cautivos.

Momentos antes de su muerte, anunció en la Mezquita: “Todo aquel que sienta que yo estoy en deuda con él o que yo no he observado sus derechos, por favor, que se adelante y reclame su derecho”. Los musulmanes lloraron, recordaron todos los servicios que el Profeta (BP) había hecho para ellos y los problemas por los que había pasado solo para guiarlos. Ellos sabían que él nunca había dado ninguna prioridad a sus propias necesidades ni prefirió su tranquilidad y conveniencia por sobre las de los demás.

Por lo tanto, le expresaron su declaración de profunda gratitud y respeto. Pero un hombre se puso de pie y le dijo: “¡Tú me debes algo! Previo a una de las batallas estabas ordenando a los solados en fila y tu bastón me golpeó. Ahora, yo quiero la represalia”. Sin ningún cuestionamiento, el Profeta (BP) le dijo a uno de sus íntimos Compañeros que fuera a su casa y le trajera el mismo bastón, tras lo cual le pidió al hombre que tomara su represalia y lo golpeara en la espalda.

Pero el hombre le dijo: “Tu bastón me golpeó sobre la piel de mi vientre”. Ante esto, el Profeta (BP) levantó su camisa a fin de que él pudiera golpearlo sobre su piel, cuando de repente, el hombre besó el cuerpo del Profeta. La única razón por lo que esta persona actuó de esa manera, fue para poder besarlo por respeto y amor.

El Imamato

Como se mencionó anteriormente, la Shi‘ah cree en la institución del Imamato como una continuación de la Profecía. En árabe, el término “Imâm” literalmente significa “líder”. Un Imâm, en la terminología general, puede ser bueno o malo, y el alcance de su liderazgo puede ser muy amplio -tal como dirigir a toda una nación- o limitado -como dirigir congregaciones en una mezquita. Sin embargo, en la creencia Shi‘ah el Imâm, en su sentido más preciso, es la persona que está a cargo de todos los asuntos políticos y religiosos de la nación islámica.

Más exactamente, el Imâm es la persona que ha sido designada por Dios y presentada por el Profeta (BP), y luego, por cada Imâm precedente, por medio de una designación explícita (nass), para guiar a la comunidad musulmana, interpretar y proteger la religión y la ley (sharî‘ah), y guiar a la comunidad en todos los asuntos. El Imâm es el Representante de Dios en la Tierra (Jalîfat-ul·lah) y el sucesor del Profeta (BP). Él debe ser inmaculado y poseer conocimiento divino tanto del significado exotérico como esotérico del Sagrado Corán.

El Punto de Vista Sunni: Los musulmanes sunnitas utilizan el término Imâmcomo un equivalente al término “Califa” (Jalîfah). En árabe el término “jalîfah”significa “sucesor”. El término ha sido usado como un título para todo aquel que tomó el poder y gobernó el Estado Islámico después de la muerte del Profeta Muhammad (BP). Un Califa puede ser electo, nominado por su predecesor, o elegido por un comité, o incluso puede hacerse del poder a través de la fuerza. Un Califa no necesariamente debe ser inmaculado. Tampoco necesita ser superior a otros en cualidades tales como la fe y el conocimiento.

Los Shi‘as duodecimanos, quienes constituyen la gran mayoría de los musulmanes shi‘as, creen que el Profeta (BP) fue sucedido por doce Imames 25. Ellos son:

1. Imâm ‘Alî ibn Abî Tâlib 26 Martirizado 40 H.L. / 659 D.C.

2. Imâm Hasan ibn ‘Alî Martirizado 50 H.L. / 669 D.C.

3. Imâm Husain ibn ‘Alî Martirizado 61 H.L. / 680 D.C.

4. Imâm ‘Alî ibn Husain Martirizado 95 H.L. / 712 D.C.

5. Imâm Muhammad ibn ‘Alî Martirizado 114 H.L. / 732 D.C.

6. Imâm Ÿa‘far ibn Muhammad Martirizado 148 H.L. / 765 D.C.

7. Imâm Mûsa ibn Ÿa‘far Martirizado 183 H.L. / 799 D.C.

8. Imâm ‘Alî ibn Mûsa Martirizado 203 H.L. / 817 D.C.

9. Imâm Muhammad ibn ‘Alî Martirizado 220 H.L. / 835 D.C.

10. Imâm ‘Alî ibn Muhammad Martirizado 254 H.L. / 868 D.C.

11. Imâm Hasan ibn ‘Alî Martirizado 260 H.L. / 872 D.C.

12. Imâm Al-Mahdî Nació 255 H.L. / 868 D.C.

La creencia en un Salvador es compartida por la mayoría de las religiones (si no por todas). En el Islam, la idea de un Salvador es presentada muy argumentadamente en la doctrina de Al-Mahdî (el Guiado), quien se levantará con bendiciones divinas y llenará la Tierra de justicia después de haber sido llenada de injusticia y opresión. La idea de un Salvador o de un buen final para el mundo es indicado en muchos versículos coránicos y hadices islámicos. Por ejemplo, leemos en el Corán:

﴿ وَلَقَدْ كَتَبْنَا فِي الزَّبُورِ مِن بَعْدِ الذِّكْرِ أَنَّ الاَرْضَ يَرِثُهَا عِبَادِيَ الصَّالِحُونَ ﴾

«Hemos prescrito en los Salmos, después del Mensaje (La Torá), que la Tierra la heredarán mis siervos meritorios». 27

﴿ وَنُرِيدُ أَن نَّمُنَّ عَلَى الَّذِينَ اسْتُضْعِفُوا فِي الاَرْضِ وَنَجْعَلَهُمْ أَئِمَّةً وَنَجْعَلَهُمُ الْوَارِثِينَ ﴾

«Y quisimos agraciar a los sometidos en la Tierra designándoles imames y les constituimos en herederos (de la misma)». 28

Los siguientes son solo algunos ejemplos de hadices sobre la misma idea del Salvador narrados tanto a través de fuentes sunnitas como shiítas:

1. Dijo el Enviado de Dios (BP):

‏لا تذهب الدنيا حتى يملك ‏ ‏العرب ‏ ‏رجل من أهل بيتي ‏ ‏يواطئ ‏ ‏اسمه اسمي

سنن الترمذي – حديث رقم 2156‏

“No terminará el mundo hasta que gobierne a los árabes un hombre de la Gente de mi Casa (Ahlu Baitî) cuyo nombre será igual que el mío”.

Dijo también:

‏‏يلي رجل من أهل بيتي ‏يواطئ‏ ‏اسمه اسمي‏ ‏قال ‏ ‏عاصم ‏ ‏وأخبرنا ‏ ‏أبو صالح ‏ ‏عن ‏ ‏أبي هريرة ‏ ‏قال ‏ ‏لو لم يبق من الدنيا إلا يوم لطول الله ذلك اليوم حتى يلي (الحديث)

سنن الترمذي – حديث رقم 2157

“Gobernará un hombre de la Gente de mi Casa (Ahlu Baiti) cuyo nombre será igual que el mío”. Dijo ‘Âsim, y nos informó Abû Sâlih, de Abû Hurairah: (El Profeta) dijo: “Aun si no quedara (de la existencia) del mundo más que un solo día, Dios extenderá ese día hasta que gobierne…”. 29

2. El Enviado de Dios (BP) dijo también:

‏المهدي ‏ ‏منا أهل البيت يصلحه الله في ليلة

سنن ابن ماجه – حديث رقم 4075

“Al-Mahdî es de nosotros (los miembros de) la Gente de la Casa (Ahl-ul Bait). Dios preparará para él (sus asuntos) en una noche”. 30

3. Además, se narró de Umm Salamah que el Profeta (BP) dijo:

‏المهدي من ‏ ‏عترتي ‏ ‏من ولد ‏ ‏فاطمة

سنن أبي داود – حديث رقم 3735

“El Mahdi será de mi descendencia, de la progenie de Fátima”. 31

4. También se narró de Ÿâbir ibn ‘Abdil·lah Al-Ansârî que él escuchó al Mensajero de Dios (BP) diciendo:

‏لا تزال طائفة من أمتي يقاتلون على الحق ‏ ‏ظاهرين ‏ ‏إلى يوم القيامة قال فينزل ‏ ‏عيسى ابن مريم ‏ ‏صلى الله عليه وسلم ‏ ‏فيقول أميرهم تعال صل لنا فيقول لا إن بعضكم على بعض أمراء ‏ ‏تكرمة الله هذه الأمة

صحيح مسلم – حديث رقم 225

“Un grupo de mi comunidad no dejará de luchar por la verdad hasta el Día del Juicio Final”. Luego dijo: “Entonces Jesús, el hijo de María, descenderá, y su líder le dirá: “¡Ven, dirígenos en la oración!”, y Jesús (P) dirá: “¡No! Ciertamente que entre vosotros fueron dispuestos líderes para los demás, como distinción de Dios para esta comunidad”. 32

De este modo, el Mahdî tendrá una misión universal que comenzará en el mundo árabe. Su nombre será el mismo que el del Profeta Muhammad (BP) y será de la progenie de la gran dama Fátima Az-Zahrâ (P). La Shi‘ah cree que él es el hijo del Imam Hasan Al-‘Askarî. Nació en el año 255 de la Hégira Lunar. Su ocultación comenzó en el año 260 H.L. Él todavía está vivo, pero protegido por Dios en un estado de ocultación hasta que estén dadas las condiciones para su reaparición. Algunos sabios sunnitas sostienen lo mismo, pero otros sabios sunnitas creen que él todavía no ha nacido.

El Seîied Muhsin Al-Amîn, en su “A‘iân Ash-Shî‘ah” ha citado trece ejemplos de aquellos sabios sunnitas que han afirmado que el Mahdî es el hijo del Imâm Hasan Al-‘Askarî y que ya nació, tales como Muhammad ibn Iûsuf Al-Kanÿî Ash-Shâfi‘î en su Al-Baiân fi Ajbâr SâhibAz-Zamân, y Kifâiat At-Tâlib fî Manâqib ‘Alî ibn Abî Tâlib; Nûr-ud Dîn ‘Alî ibn Muhammad Al-Mâlikî, en su Al-Fusûl Al-Muhimmah fî Ma‘rifat-il A’immah, e Ibn Al-Ÿauzî en su famoso Tadhkirat Al-Jawâss.

3. La Resurrección

El mundo llegará a su fin en el Día de la Resurrección (Iaum-ul Qiâmah), el Día del Juicio Final. Todos los seres humanos serán resucitados y presentados ante Dios Quien decidirá sus destinos individuales de acuerdo a sus creencias y obras en este mundo. Allá habrá recompensas por lo bueno y castigos por lo malo:

﴿ يَآ أَيُّهَا النَّاسُ اتَّقُوا رَبَّكُمْ إِنَّ زَلْزَلَةَ السَّاعَةِ شَيْءٌ عَظِيمٌ * يَوْمَ تَرَوْنَهَا تَذْهَلُ كُلُّ مُرْضِعَةٍ عَمَّآ أَرْضَعَتْ وَتَضَعُ كُلُّ ذَاتِ حَمْلٍ حَمْلَهَا وَتَرَى النَّاسَ سُكَارَى وَمَاهُم بِسُكَارَى وَلَكِنَّ عَذَابَ اللَّهِ شَدِيدٌ ﴾

«¡Oh humanos! ¡Temed a vuestro Señor, porque la convulsión de la Hora del Juicio será algo pavoroso! El día que la presenciéis, cada nodriza olvidará al hijo que amamante; toda embarazada abortará, y verás a los hombres como ebrios, aun cuando no estén ebrios; porque el castigo de Dios será severísimo». 33

﴿ ذَلِكَ بِاَنَّ اللَّهَ هُوَ الْحَقُّ وَأَنَّهُ يُحْيِ الْمَوْتَى وَأَنَّهُ عَلَى كُلِّ شَيْءٍ قَدِيرٌ * وَأَنَّ السَّاعَةَ ءَاتِيَةٌ لاَّ رَيْبَ فِيهَا وَأَنَّ اللَّهَ يَبْعَثُ مَن فِي الْقُبُورِ ﴾

«Esto, porque Dios es la Verdad y porque Él resucita a los muertos y porque es Omnipotente. Y que la Hora es venidera, indubitable, y que Dios resucitará a quienes estén en los sepulcros». 34

﴿ وَنُذِيقُهُ يَوْمَ الْقِيَامَةِ عَذَابَ الْحَرِيقِ ﴾

«…El día de la Resurrección le haremos gustar la pena de la quema infernal». 35

﴿ كُلُّ نَفْسٍ ذَآئِقَةُ الْمَوْتِ وإِنَّمَا تُوَفَّوْنَ اُجُورَكُمْ يَوْمَ الْقِيَامَةِ فَمَن زُحْزِحَ عَنِ النَّارِ وَاُدْخِلَ الْجَنَّةَ فَقَدْ فَازَ ﴾

«Cada alma probará el sabor de la muerte. Pero en el día del Juicio Final percibiréis íntegramente vuestras recompensas. Mas quien sea alejado del fuego infernal e introducido en el Paraíso, será bienaventurado». 36

Dios tratará a la gente con justicia pero el factor dominante en la administración de Su Justicia será Su Misericordia:

﴿ كَتَبَ عَلَى نَفْسِهِ الرَّحْمَةَ لَيَجْمَعَنَّكُمْ إِلَى يَوْمِ الْقِيَامَةِ لاَ رَيْبَ فِيهِ ﴾

«… Él se impuso a Sí mismo la clemencia. ¡Juro que os congregará para el día indubitable del Juicio Final!». 37

NOTA:

A pesar de que todos los musulmanes aceptan los Principios del Islam antes mencionados, existe una ligera diferencia en su articulación de las creencias y prácticas. Los musulmanes shi‘as enuncian las creencias antedichas como principios o raíces de la religión (Usûl Ad-Dîn) y los actos de adoración a seguir como prácticas o ramas de la religión (Furû‘ Ad-Dîn).

La razón para tal articulación es que aquellas creencias constituyen los aspectos más fundamentales de la religión, y el criterio para ser considerado un musulmán. Sin embargo, los actos de adoración obligatorios son implicaciones de ser creyentes, desde que la fe genuina se manifiesta a sí misma en las prácticas.

Los musulmanes sunnis generalmente consideran que la declaración del Islam (kalimah) consistente en testificar que “No hay divinidad sino Dios (Al·lah) y que Muhammad es el Mensajero de Dios” junto con los cuatro actos de adoración, es decir: las oraciones diarias (as-salât), el ayuno (as-saum), la peregrinación a La Meca (al-haÿÿ) y dar limosna (az-zakât), conforman los Cinco Pilares de la Fe. Ellos consideran al resto de los actos de adoración tales como encomendar el bien y prohibir el mal (al-amr bil ma‘rûf wan nahî ‘anil munkar) y la lucha en el camino de Dios (al-ÿihâd), como actos obligatorios, pero no incluidos entre los Pilares de la Fe.

  • 1. Shi‘ite Islam, de Yann Richard, p. 5 (resumido).
  • 2. Una de las fuentes principales de las siguientes discusiones respecto a los principios y prácticas del Islam es An Introduction to Islam, por M. Rahîm. Para quien desee ver la versión en Internet de este artículo, puede referirse a http://www.al-islam.org/articles/an-introduction-to-islam-br-maqbul-huss…
  • 3. Sûra Âli ‘Imrân; 3: 182. Sûra Al-Anfâl; 8: 51. Sûra Al-Haÿÿ; 22: 10.
  • 4. Sûra Fussilat; 41: 46.
  • 5. Sûra Qâf; 50: 29.
  • 6. Sûra An-Nisâ’; 4: 40.
  • 7. Sûra Iûnus; 10: 44.
  • 8. Sûra Ad-Dâriât; 51: 56.
  • 9. Sûra Iûnus; 10: 47.
  • 10. Sûra An-Nahl; 16: 36.
  • 11. Sûra Al-Ahzâb; 33: 40.
  • 12. Sûra Al-Gâfir; 40: 78.
  • 13. Sûra Al-A‘lâ; 87: 19.
  • 14. Sûra An-Nisâ’; 4: 163 y Sûra Al-Isrâ’; 17: 55.
  • 15. Sûra Al-Baqarah; 2: 87.
  • 16. Sûra Âli ‘Imrân; 3: 3 y 4.
  • 17. Sûra Al-An‘âm; 6: 91.
  • 18. Sûra Al-An‘âm; 6: 154.
  • 19. Sûra Al-Mâ’idah; 5: 46.
  • 20. Sûra Al-Baqarah; 2: 4.
  • 21. Sûra Al-Baqarah; 2: 285.
  • 22. Sûra An-Nisâ’; 4: 152.
  • 23. Sûra Al-Baqarah; 2: 285.
  • 24. Sûra Al-Mâ’idah; 5: 8.
  • 25. Hay una serie de hadices en los cuales el Profeta mencionó que habrá doce líderes después de él. Por ejemplo, Bujârî narra que el Profeta (BP) dijo: “Habrá doce líderes (amîr) después de mí”. Luego el narrador dice que el Profeta dijo algo que no pudo escuchar. Él pidió a su padre, quien también estaba presente allí, que le dijera qué era lo que el Profeta había dicho. Su padre le respondió que el Profeta había dicho: “Todos estos doce líderes serán de la tribu de Quraish”. (Sahih Al-Bujârî, hadîz n.º 6682). Muslim también transmite esta tradición, diciendo que el narrador de la misma se dirigió con su padre al lugar donde se encontraba el Profeta (BP), y el Profeta dijo: “Esta religión no terminará hasta que haya doce sucesores (jalîfah)”. Luego el narrador dice: “El Profeta dijo algo que no entendí y le pregunté a mi padre. Él dijo: “El Profeta dijo: ‘Todos ellos son de Quraish’.” (Sahîh Muslim, hadîz n.º 3393).
  • 26. Como vimos anteriormente, el Imâm ‘Alî (P) fue el primo y yerno del Profeta (BP) (esposo de la Gran Dama Fátima Az-Zahrâ). Él fue el primer hombre que abrazó el Islam.
  • 27. Sûra Al-Anbiâ’; 21: 105. Leemos expresiones similares en el Antiguo Testamento. Por ejemplo en los Salmos de David, en el Salmo 37, N.º 9, 10 y 11 leemos: “… pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la Tierra · Pues de aquí a poco no existirá el malo; observarás su lugar, y no estará allí · Pero los mansos heredarán la tierra”. Luego en el N.º 18 leemos: “Conoce Jehová los días de los perfectos, y la heredad de ellos será para siempre”. Y en el N.º 29 dice: “… Los justos heredarán la Tierra”. (N. del T.)
  • 28. Sûra Al-Qasas; 28: 5.
  • 29. Sunan At-Tirmidhî, Kitâb Al-Fitan, numeración al-‘alamîiah n.º 2156 y 2157. Sunan Abû Dawûd, Kitâb Al-Mahdî, numeración al-‘alamîiah n.º 3733 y 3734. De acuerdo a Abû Dawûd, el hadîz terminaba así: “El llenará la Tierra de justicia así como antes habrá sido llenada de injusticia y opresión”. Ver también: Musnad Ahmad, Musnad Al-‘Asharah Al-Mubash·sharîn bil Ÿannah, numeración al-‘alamîiah n.º 2769.
  • 30. Sunan ibn Mâÿah, Kitâb Al-Fitan, numeración al-‘alamîiah n.º 4075. Musnad Ahmad, Musnad Al-‘Asharah Al-Mubash·sharîn bil Ÿannah, numeración al-‘alamîiah n.º 610.
  • 31. Sunan Abû Dawûd, Kitâb Al-Mahdî, numeración al-‘alamîiah n.º 3735. Ver también: Sunan ibn Mâÿah, Kitâb Al-Fitan, numeración al-‘alamîiah n.º 4076.
  • 32. Sahîh Muslim, Kitâb Al-Imân, numeración al-‘alamîiah n.º 225 y Musnad Ahmad, Baqî Musnad Al-Mukzirîn, numeración al-‘alamîiah n.º 14193 y 14595.
  • 33. Sûra Al-Haÿÿ; 22: 1 y 2.
  • 34. Ibíd., aleyas 6 y 7.
  • 35. Ibíd., aleya 9.
  • 36. Sûra Âli ‘Imrân; 3: 185.
  • 37. Sûra Al-An‘âm; 6: 12.

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