SHAFAQNA – El gobierno de Birmania ha prohibido que las organizaciones internacionales, incluyendo a las Naciones Unidas, tenga cualquier contacto con los musulmanes del país.
La medida pretende que los musulmanes no tengan acceso a agua, alimentos, medicinas, y en general a cualquier ayuda de tipo humanitario.
Varias organizaciones internacionales han dicho sentirse incapaces de salvar la vida de los musulmanes birmanos, y han procedido a condenar la medida del gobierno de ese país que tiene años de masacrar a sus musulmanes rohinyas.
Los rohinya son un grupo étnico musulmán del norte del Estado de Rajine, en Birmania occidental. En la actualidad son considerados la minoría más oprimida del mundo.
