Oración para los muertos

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SHAFAQNA – Se relata que el Imam Sadiq (a.s.) todas las noches hacía una oración para su hijo y durante el día para sus padres.

En el primer ciclo, el Imam recitaba Sura Al Hamd (La Apertura, 1) y Al Qadr (El Destino, 97) y en el segundo ciclo Sura Al Hamd y Al- Kauzar (La Opulencia, 108).
El Imam Sadiq (a.s.) dice: “Muchas veces el muerto atraviesa por una etapa de estrechez y aflicción y Dios, Altísimo, le alivia este estado y los ángeles le transmiten que este alivio proviene de las oraciones que tal hermano creyente realizó para ti”.
Un discípulo del Imam le preguntó: ¿Acaso se puede realizar una misma oración para dos muertos? El Imam respondió que sí. Y agregó: “El muerto se alegra y alivia por una súplica y un Istigfar (pedido de perdón para él) de la misma forma que un vivo se alegra cuando recibe un regalo”.
“El fallecido recibe la recompensa de la oración, ayuno, limosna, caridades, súplicas y cualquier obra benevolente que se haga para él. Mientras que quien la realice también recibe toda su recompensa”.
La oración del hijo para los padres fallecidos
Se realizan dos ciclos de oración. En el primer ciclo debe decir: Sura Al Hamd (Sura 1) y diez veces la siguiente aleya (Sura 14:41):
رَبَّنَا اغْفِرْ لِي وَلِوَالِدَيَّ وَلِلْمُؤْمِنِينَ يَوْمَ يَقُومُ الْحِسَابُ
rabbanâ-gfir lî wa li wâlidaîia wa lil mu’minîna iauma iaqûmu-l hisâbu,
Señor nuestro, perdóname y perdona a mis padres y a los creyentes el día de la rendición de cuentas.
Segundo ciclo: Sura Al Hamd (Sura 1) y diez veces (Sura 71:28):
رَبِّ اغْفِرْ لِي وَلِوَالِدَيَّ وَلِمَن دَخَلَ بَيْتِيَ مُؤْمِناً وَلِلْمُؤْمِنِينَ وَالْمُؤْمِنَاتِ
rabbi-gfir lî wa li wâlidaîia wa liman dajala baitia mu’minaw, wa li-l mu’minîna wa-l mu’minâti,
Señor Mío, perdóname a mí y a mis padres y a la persona que ingrese en mi casa siendo creyente y para los creyentes y las creyentes.
Luego de la salutación final decir diez veces (17:24):
رَبِّ ارْحَمْهُمَا كَمَا رَبَّيَانِي صَغِيراً
rabbi-rhamhumâ kamâ rabbaiâni saguîran,
“Dios Mío, ten Misericordia de ellos, tal como (como lo hicieron cuando) me criaron siendo pequeño”.
La oración del temor (Para tranquilizar el alma del difunto)
Es recomendable realizar dos ciclos por la oración del temor en consideración al difunto en la primera noche de su entierro.
Se deberá realizar de la siguiente forma: en el primer ciclo, luego de la sura Al Hamd recitar una vez la Aleya del Escabel (Âiatul Kursi, 2:255), y en el segundo ciclo, luego de la sura Al Hamd recitar diez veces la sura Al Qadr (El Destino 97). Después del saludo final de la oración se debe decir:
اَللّهُمَّ صَلِّ عَلى مُحَمَّدٍ وَ آلِ مُحَمَّدٍ وَابْعَثْ ثَوابَها اِلى قَبْرِ فُلان
al·lâhumma sal·li ‘alâ muhammadiw wa âli muhammadin, wab‘az zauâbahâ ilâ qabri fulân.
¡Dios mío! ¡Bendice a Muhammad (s.a.w.) y a la descendencia de Muhammad (s.a.w.) y envía la recompensa a la tumba de… (decir el nombre del difunto).
La Oración del temor podrá hacerse en cualquier momento de la primera noche del entierro pero se recomienda hacerla luego de la oración del ‘Ishá (de la noche).
Si se debiera postergar el entierro porque se deseara trasladar el cuerpo a una ciudad lejana o por cualquier otra razón, se deberá postergar también la oración del temor hasta la primera noche de su entierro.
Fuente: Las Llaves del Paraíso (Súplicas, Letanías y Salutaciones) (Selección de Mafâtîh Al-Ÿinân)

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