Nacimiento de Sayyeda Hazrat Zainab (P)

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SHAFAQNA – Existe una divergencia de opiniones en cuanto al nacimiento de Sayyeda Zainab (La paz sea con ella). Algunos dicen que fue en Medina el 5 de Jamadi al Awwal, y otros dicen que fue el 1º día del mes de Shaaban, en el año 6 de la Hégira.

Fue cinco años después que los Musulmanes acompañasen al Profeta (La Paz sea con él y con su familia purificada) y a su familia en la migración (Hégira) hacia Medina, cuando la hija del Sagrado Profeta (La Paz sea con él y con su familia purificada), Sayyeda Fátima (La Paz sea con ella), dio a luz una pequeña niña. […]

Cuando su padre, el Imam Ali (La Paz sea con él), vio a su hija por primera vez, el Imam Hussein (La Paz sea con él), que contaba con alrededor de tres años, estaba con él. El niño exclamó con regocijo: “Oh padre, Allah me ha dado una hermana”.

Ante aquellas palabras, el Imam Ali (La Paz sea con él) comenzó a llorar, y cuando Hussein (La Paz sea con él) le preguntó porque lloraba así, su padre respondió que pronto lo sabrá.

Sayyeda Fátima (La Paz sea con ella) y el Imam Ali (La Paz sea con él) no le pusieron nombre a su niña hasta unos días después de su nacimiento, ya que esperaban que el Profeta regresara de un viaje y así proponer un nombre.

Cuando finalmente la niña fue llevada ante él, la sostuvo en su regazo y la besó. El Ángel Gabriel llegó hacia él y comunicó el nombre que era para ella, y entonces comenzó a llorar.

El Profeta (La Paz sea con él) le preguntó a Gabriel porque lloraba y el respondió: ¡Oh Profeta de Allah!. Desde su temprana vida esta niña permanecerá involucrada con adversidades y duras pruebas en este mundo. Primero ella llorará por tu separación (de este mundo); más tarde se lamentará por la perdida de su madre, luego de su padre, luego de su hermano Hassan. Luego de todo esto se verá enfrentada a duras pruebas en la tierra de Karbala y a las adversidades del desierto solitario, como resultado de ello su cabello se volverá gris y su espalda se inclinará.”

Cuando los miembros de la familia escucharon esta profecía todos rompieron en lágrimas. El Imam Hussein (La Paz sea con él) ahora comprendió porque su padre anteriormente había llorado. Entonces el Profeta (La Paz sea con él y con su familia purificada) la llamó Zainab (La Paz sea con ella).

Un día, cuando Zainab (La Paz sea con ella)) contaba con cinco años de edad, tuvo un sueño extraño y aterrador. Un viento terrible surgió en la ciudad y oscureció los cielos y la tierra. La Pequeña niña iba de acá para allá, y de repente se encontró atrapada entre las ramas de un frondoso árbol. Pero el viento era tan fuerte que arrancó el árbol de raíz. Zainab (La Paz sea con ella) se sostuvo de una rama, pero se rompió. En estado de pánico tomo dos pequeñas ramas, pero estas cedieron y ella cayó sin ningún apoyo. Entonces se despertó. Cuando le contó a su abuelo, el Profeta (La Paz sea con él y con su familia purificada), acerca de este sueño, lloró amargamente y dijo: “Oh, hija mía. Ese árbol soy yo, que en breve voy a dejar este mundo. Las ramas son tu padre Alí y tu madre Fátima Zahra, y las ramitas son sus hermanos Hassan y Hussein. Todos ellos se irán de este mundo antes tu lo hagas, y tu sufrirás su separación y la pérdida. ”

Ella había alcanzado apenas la tierna edad de siete años cuando su querida madre falleció. La muerte de su madre había seguido de cerca al fallecimiento de su abuelo. Algún tiempo después, el Imam Ali (La Paz sea con él) se casó con Umm ul-Banin, cuya devoción y piedad alentó a Zainab (La Paz sea con ella) en su aprendizaje.

Aún siendo una niña, fue totalmente capaz de cuidar y ser responsable de dirigir la casa de su padre. Así como se preocupaba por la comodidad y el alivio de sus hermanos y hermanas, en sus propios deseos era desinteresadamente frugal con los pobres, los sin hogar y los huérfanos. Después de su matrimonio se reporta que su esposo dijo, “Zainab es la mejor ama de casa.”

Desde muy temprano ella desarrolló un vínculo inquebrantable de apego a su hermano, el Imam Hussain (AS).

A veces, siendo una bebé en brazos de su madre, no podía calmarla y hacer que dejara de llorar, entonces ella se calmaba al ser sostenida por su hermano, y allí se sentaba en silencio

Antes de rezar solía primero mirar al rostro de su querido hermano.

Un día, Fátima (La Paz sea con ella) mencionó al Profeta (La Paz sea con él y con su familia purificada) la intensidad del amor de su hija por el Imam Hussain (La Paz sea con él). Él suspiró profundamente y dijo con los ojos humedecidos: “Mi querida hija, esta hija mía, Zainab, afrontará mil y una calamidades y se enfrentará a graves dificultades en Karbala”.

Zainab (La Paz sea con ella) se convirtió en una joven mujer de talla fina. De su aspecto físico se sabe poco. Cuando la tragedia de Karbala cayó sobre ella en los mediados de sus cincuenta se vio obligada a salir descubierta. Fue entonces cuando algunas personas comentaron que ella apareció como un “sol brillante” y como un “trozo de la luna”.

Fuente: Tebyan.net

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