Normas de los meses sagrados

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SHAFAQNA – Los meses sagrados en el coran

  La causa de la revelación:
   Se ha informado que el Mensajero de Dios (BPD) envió un escuadrón de musulmanes (“sariiah”) bajo la comandancia deAbdullah ibn Yahsh, que era primo materno del Profeta (BPD), antes de que ocurriera la batalla de Badr (unos dos meses antes). Al hacerlo, el Profeta (BPD) le entregó a su primo materno una carta diciéndole: “Luego de dos días de marcha ábrela y pon en práctica su contenido”. Cuando pasaron esos dos días, él abrió la carta y leyó que el Profeta (BPD) le ordenaba avanzar hastaNujaelah(un territorio entre la Meca y Taif) y vigilar la situación de Quraish, avisándole cualquier novedad. Abdullah les leyó las órdenes a quienes iban con él y agregó que el Profeta (BPD) le había vedado imponerles algo, por lo que ellos eran libres de elegir entre regresar (a Medina) o seguir su camino que posiblemente los lleve al martirio. Todos decidieron continuar con él. Cuando llegaron a Nujaelah encontraron una caravana de Quraish donde iba Amr ibn Hadrami. Era el último día deRayab(uno de los meses sagrados en los que es ilícito combatir, lo cual era una norma que venía de Abraham –P- y todos en la zona conocían y respetaban), y por eso consultaron entre ellos qué hacer. Unos opinaron que si no atacaban ese día, al día siguiente la caravana llegaría al territorio del Haram de la Meca (el terreno que se encuentra alrededor de la Sagrada Mezquita de la Kaaba, donde también por tradición legada por Abraham –P- no se podía atacar a nadie) y perderían la oportunidad. Finalmente decidieron atacar en ese momento y mataron a Amr ibn Hadrami, llevando la caravana y dos cautivos ante el Profeta (BPD). Cuando se presentaron, el Profeta (BPD) les cuestionó por qué habían hecho esto en el mes sagrado, y no decidió nada sobre el botín ni los cautivos. Los musulmanes que combatieron en aquella expedición se entristecieron, mientras el resto de los musulmanes comenzaron a criticarlos. A la vez, los asociadores (de la Meca) criticaban a Muhammad (BPD) por haber permitido derramar sangre y tomar cautivos en un mes sagrado. En ese momento se reveló la primera de estas aleyas (la 217). Abdullah ibn Yahsh y sus compañeros declararon que sólo habían procedido buscando la recompensa del combate en el camino de Dios, y le preguntaron al Profeta (BPD) si podían obtener la recompensa de los combatientes o no. Entonces se reveló la segunda de estas aleyas (la 218).
(Nota: Se denomina “sariiah” a las expediciones militares donde el Profeta (BPD) no participaba. Algunos consideran que el nombre se usa para un grupo de entre 5 y 300 personas. Debe tenerse en cuenta que estas expediciones eran consideradas muy valiosas y sólo se las encomendaban a personas muy inteligentes y habilidosas.)
  Como hemos visto, la primera de estas dos aleyas responde a los planteos acerca de la guerra santa en los meses sagrados y el Corán abiertamente anuncia la prohibición de combatir en dichos meses, considerándolo un gran pecado. “Di: ‘Combatir en él es muy grave…’” Luego sostiene que la conducta de los asociadores, contaminada por los grandes pecados, como negar a Dios e impedir a la gente seguir el camino recto, los llevó a obligar a los habitantes de la Meca a emigrar de allí, con lo cual violaron la santidad de esa Casa Sagrada, un lugar de seguridad inclusive para los animales y las plantas. Luego, ellos no tienen derecho a criticar a un grupo de musulmanes por haber cometido el error de atacar en el mes sagrado. El pecado de los asociadores con sus tentaciones, con sus corrupciones mezcladas con la incredulidad y la adoración a los ídolos, presionando a la gente para impedir que se inclinen hacia el Monoteísmo, es mucho mayor que el combatir en esos meses sagrados. “Pero obstaculizar el Camino de Dios (impidiendo que la gente se incline hacia la religión verdadera), no creer en El, deshonrar a la Mezquita Sagrada y hacer salir a su gente de ella es (un pecado) mucho más grave ante Dios.”Luego, advierte a los musulmanes sobre la apostasía, ya que los asociadores tratan por cualquier medio de hacer que ellos vuelvan a las costumbres preislámicas y abandonen la religión monoteísta. El Corán les anuncia que si los musulmanes regresan a la incredulidad y mueren en ella, se anularán todas sus buenas obras en este mundo y en el otro.
  En la otra aleya menciona que es probable que los creyentes, por falta de información o por no tomar todos los recaudos debidos, cometan errores. Pero Dios los Ha de perdonar por la sinceridad de sus esfuerzos. “Porque Dios es Indulgentísimo, Misericordioso.”[1]

[1]. Exégesis del Sagrado CoránTomo II, p, 292

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