El Mahdî Prometido en el Islam

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SHAFAQNA – El Imam Al-Mahdî (a.ÿ.) nació el viernes 15 de Sha‘bân del año 255 H.L. (869 d.C.) en la ciudad de Samarra (Irak). Es hijo del Imam Hasan ibn ‘Alî Al-‘Askarî (a.s.), el undécimo Imam de Ahl-ul Bait (a.s.), quien también nació en Samarra, en el año 232 de la H.L. El Imam Al-‘Askarî pasó a ser conocido como tal porque fue confinado a vivir en una zona militarizada donde residía el ejército (‘askar) compuesto por los soldados turcos de la corte abbasí. Fue contemporáneo a seis califas abbasíes: Al-Mutawakkil, Al-Muntasir, Al-Musta‘în, Al-Mu‘tazz, Al-Muhtadî y Al-Mu‘tamid. El período de su Imamato duró seis años y fue martirizado a la edad de 28 años en el 260 H.L., dejando como único hijo y sucesor al último de los Imames de Ahl-ul Bait (a.s.), el duodécimo Imam, Al-Huÿÿah ibn Al-Hasan Al-Mahdî (a.ÿ.).

La madre del Mahdî (a.ÿ.) fue Narÿis, nieta del Emperador de Bizancio. Era descendiente de Pedro, apóstol de Jesús (a.s.). Ella soñó al Profeta del Islam (s.a.w.) y a Jesús (a.s.) que la unían en matrimonio con el Imam Hasan Al-‘Askarî (a.s.). Otra vez soñó que, invitada por Fátima Az-Zahrâ’ (a.s.), se convertía al Islam. Cuando musulmanes y bizantinos se entablaron en guerra, y el César se dirigió a los frentes de batalla junto a su ejército, Narÿis, alentada por otro sueño que vio, siguió al ejército marchando de incógnito entre los sirvientes. En la frontera fue hecha prisionera por algunas patrullas de avanzada del ejército musulmán, e ignorando que ella era de la familia del César, la llevaron a Bagdad junto al resto de los prisioneros. El Imam Al-Hâdî (a.s.), el décimo Imam, escribió una misiva en lengua romana y se la envió a Narÿis por medio de un emisario, quien tenía órdenes de comprarla del vendedor de esclavos y llevarla ante su presencia en Samarra. El Imam Al-Hâdî le repitió todo lo que ella había visto en sueños, y le dio las buenas nuevas de que ella sería la esposa de su hijo el Imam Al-‘Askarî y la madre del Reformador del mundo.

Los califas ‘abbasíes veían en peligro su Califato porque era sabido que el Mahdî Prometido de la descendencia del Profeta (s.a.w.) sería el hijo del Imam Al-‘Askarî; por ello, tenían bajo estricto control al Imam (a.s.) para evitar el nacimiento de su sucesor. Así, el Imam Al-Mahdî nació en forma oculta y aún vive en forma oculta. Tuvo dos ocultaciones, una Menor -que duró alrededor de 69 años (desde el martirio de su padre hasta el año 329 H.L.)- y la otra -que se prolonga hasta hoy- Mayor, y que durará hasta que Dios lo desee y lo haga manifestarse para llenar la Tierra de justicia y equidad.

Dijo el Imam Zain Al-‘Âbidîn (a.s.): “En nuestro Qâ’im existen similitudes con los profetas de Dios (s.a.w): con Noé, con Abraham, con Moisés, con Jesús, con Job, y con Muhammad -que las bendiciones sean con todos ellos-. Con Noé en cuanto a su larga vida; con Abraham en cuanto a la ocultación de su nacimiento y su alejamiento de la gente; con Moisés en cuanto a su situación de aprensión y ocultación; con Jesús en cuanto a las discrepancias de la gente respecto a él; con Job en cuanto a la llegada del alivio y sosiego después de la desgracia y adversidad, y con Muhammad (s.a.w.) en cuanto a su levantamiento con la espada”.4

El Mahdî Prometido en el Sagrado Corán

Este milagro eterno que es el Corán, expresó, refiriéndose al Salvador del Mundo y a la heredad de la Tierra por parte de los desposeídos:

1 – ﴿ وَنُرِيدُ أَن نَّمُنَّ عَلَى الَّذِينَ اسْتُضْعِفُوا فِي الاَرْضِ وَنَجْعَلَهُمْ أَئِمَّةً وَنَجْعَلَهُمُ الْوَارِثِينَ ﴾

1. «Y quisimos agraciar a los oprimidos en la Tierra designándoles Imames y (también) les constituimos en herederos (del país)». (Sura Al-Qasas; 28: 5)

2 – ﴿ وَعَدَ اللَّهُ الَّذِينَ ءَامَنُوا مِنكُمْ وَعَمِلُوا الصَّالِحَاتِ لَيَسْتَخْلِفَنَّهُمْ فِي الاَرْضِ كَمَا اسْتَخْلَفَ الَّذِينَ مِن قَبْلِهِمْ وَلَيُـمَكِّنَنَّ لَهُمْ دِينَهُمُ الَّذِي ارْتَضَى لَهُمْ وَلَيُبَدِّلَنَّهُم مِّن بَعْدِ خَوْفِهِمْ أَمْناً يَعْبُدُونَنِي لاَ يُشْرِكُونَ بِي شَيْئاً وَمَن كَفَرَ بَعْدَ ذَلِكَ فَاُوْلَئِكَ هُمُ الْفَاسِقُونَ ﴾

2. «Dios prometió, a quienes de vosotros creen y practican el bien, entronizarles en la Tierra, como entronizó a sus antepasados; consolidarles su religión que eligió para ellos y mudar su temor en sosiego. ¡Que me adoren y no me atribuyan nada! Mas quienes después de esto renieguen, serán depravados». (Sura An-Nûr; 24: 55)

3 – ﴿ هُوَ الَّذِي أَرْسَلَ رَسُولَهُ بِالْهُدَى وَدِينِ الْحَقِّ لِيُظْهِرَهُ عَلَى الدِّينِ كُلِّهِ وَلَوْ كَرِهَ الْمُشْرِكُونَ ﴾

3. «Él fue Quien envió a su Mensajero con la guía y la verdadera religión para hacerla prevalecer sobre todas las religiones, aunque ello disguste a los idólatras». (Sura At-Taubah; 9: 33)

4 – ﴿ وَلَقَدْ كَتَبْنَا فِي الزَّبُورِ مِن بَعْدِ الذِّكْرِ أَنَّ الاَرْضَ يَرِثُهَا عِبَادِيَ الصَّالِحُونَ ﴾

4. «Hemos prescrito en los Salmos, después del Mensaje (la Biblia), que la Tierra la heredarán mis siervos meritorios» (Sura Al-Anbiâ’; 21: 105).5

Esta heredad de la Tierra por parte de los oprimidos, y el predominio de la religión sobre el mundo del que hablan el Corán, los Salmos y los Libros de los profetas anteriores, no se han concretado todavía, por lo que debemos estar a la espera de ese día.

El Mahdî Prometido en las fuentes de Ahl al-Sunnah

En las fuentes de las escuelas islámicas se transmitieron muchas narraciones del Profeta Muhammad (s.a.w.) que explican que el Mahdî Prometido de la Gente de la Casa del Profeta (s.a.w.) se manifestará al final de los tiempos para llenar la Tierra de justicia después de haber sido llenada de injusticia y opresión. Incluso muchas personalidades y sabios de Ahl al-Sunnah de las diferentes tendencias escribieron libros e hicieron análisis académicos para corroborar el grado de confiabilidad de estas narraciones. El número de las narraciones citadas en las fuentes confiables de Ahl al-Sunnah no es menor que las narraciones transmitidas por los shias, e incluso en los seis Sihâh se transmitieron narraciones sobre el Mahdî (a.ÿ.):

En AsSahîh de Al-Bujârî (f. 256 H.L.); AsSahîh de Muslim (f. 261 H.L.) -los dos Sheij, Bujârî y Muslim, mencionaron al Mahdî por sus características y no por su nombre-; As-Sunan de Ibn Mâÿah (f. 273 H.L.); As-Sunan de Ibn Dâwûd (f. 275 H.L.), As-Sunan de At-Tirmidhî (f. 279 H.L.) y Al-Musnad de Ahmad ibn Hanbal (f. 241 H.L.).

El Prof. ‘Alî Muhammad ‘Alî Dajîl mencionó en su libro “Al-Imam Al-Mahdî”, los nombres de 205 obras de los grandes sabios sunníes, treinta de los cuales escribieron libros independientes sobre el Mahdî; treinta y una personas particularizaron un capítulo sobre él en sus obras, y ciento cuarenta y cuatro personas, por diferentes motivos, citaron narraciones sobre el Mahdî en sus libros.

El Mahdî Prometido en las fuentes de la Shî‘ah

Para la Shî‘ah, el grado de confiabilidad de estas narraciones es un asunto categórico, y creer en el Mahdî como el último de los sucesores y albaceas del Mensajero de Dios (s.a.w.) y en su Manifestación, es una de las exigencias irrecusables de la madh·hab o escuela doctrinal, puesto que forma parte de los fundamentos de la religión y es una de las implicancias de la creencia en el Imamato para la cual se adujeron muchas pruebas del Corán y la correcta Tradición del Profeta, como así también argumentos del intelecto. Aiatul·lâh Sâfî Golpâigânî extrajo las narraciones sobre el Imam de la Época (a.ÿ.) de 154 libros confiables y documentos de primera línea del Shiísmo, y citó en su libro Muntajab al-Azar 6207 narraciones. Asimismo, el eminente autor del presente volumen, Naÿmuddîn Tabasî, recopiló hadices sobre el Mahdî en su obra Mu‘ÿam Ahâdîz al-Imâm al-Mahdî (a.ÿ.), tal como él mismo lo explica en la introducción del libro que el lector tiene en sus manos.

Ambas Escuelas del Islam, la Sunnah y la Shî‘ah no sólo coinciden en el principio de la creencia en el Mahdî (a.s.) sino también en lo relativo a la universalidad de su convocatoria y su gobierno mundial; que el Mahdî (a.ÿ.) es de la Familia del Profeta Muhammad (s.a.w.) y descendiente de su hija Fátima (a.s.); que su apelativo es Al-Mahdî; que se completarán las condiciones de su llegada en una sola noche; que Jesús (a.s.) seguirá al Mahdî en la oración, y que llenará la Tierra de justicia y equidad. Además coinciden en cuanto a ciertos atributos personales del Imam (a.ÿ.) y a algunos de los indicios de su Advenimiento; en que se le dará la bai‘ah (pacto de fidelidad) entre el Rukn o Pilar de la Ka‘bah y el Maqâm o sitial de Abraham (a.s.); en lo que concierne al desarrollo económico en épocas de su Manifestación, etc.

Objetivos de la Revolución del Mahdî en el Corán y las narraciones islámicas

En el Sagrado Corán y los nobles hadices en los que concuerdan todos los musulmanes, se explicaron objetivos generales para la Gran Revolución del Mahdî, entre los que se encuentran:

1. Un número de aleyas coránicas explican la superioridad y predominio del Islam por sobre todas las religiones, como en las aleyas 32 y 33 de la Sura At-Taubah y las aleyas 8 y 9 de la Sura AsSaff. Los hadices que fueron narrados tanto por Ahl al-Sunnah como por la Shi‘ah, asimismo sus exegetas, coinciden en que este objetivo sólo se concretará en épocas del Mahdî Esperado (a.ÿ.).

2. Acabar con la apostasía respecto a la religión de la Verdad, referente a lo cual el Corán ha informado en la aleya 54 de la Sura Al-Mâ’idah.

3. Terminar con la opresión y establecer el gobierno de justicia islámico en todo el mundo.

4. Aniquilar el politeísmo y purificar la Tierra del mismo en forma completa, y la expansión del Monoteísmo absoluto y la adoración real de Dios Altísimo, tal como se desprende de la aleya 55 de la Sura An-Nur y de la aleya 56 de la Sura AdDâriât. Asimismo, el establecimiento de una sociedad monoteísta que solo adore a Dios, sin asociarle nada, que establezca la oración, dé el zakât, y ordene lo bueno y prohíba lo malo.

5. Delegar la gobernación de la Tierra a los dignos siervos de Dios y a aquéllos que fueron oprimidos debido a su afinidad con la religión monoteísta. Un número de aleyas coránicas, como la aleya 55 de la Sura An-Nur, la aleya 5 de la Sura Al-Qasas, y la 105 de la Sura Al-Anbiâ’, hacen referencia a ello.

6. Que todos se beneficien de las bendiciones divinas, que todo derecho le sea devuelto a su dueño, y que ya no quede lugar para la envidia, el rencor y la enemistad; que la gente sea autosuficiente y sus corazones no tengan la sensación de necesidad. En ese entonces la seguridad y la tranquilidad se expandirán por todo el orbe, de manera que todos los seres vivos se beneficiarán de las infinitas bendiciones divinas, y así, será garantizada la libertad y ya nadie será molestado, e incluso las fieras, los roedores y los reptiles tampoco se molestarán entre sí ni producirán daño alguno.

El movimiento del Imam Jomeinî (r.a.) preparará el terreno para la Manifestación del Mahdî (a.ÿ.)

Se deduce de las narraciones islámicas que tendrá lugar un movimiento revolucionario que comenzará en Irán y preparará el terreno para la Manifestación del Mahdî Prometido. Estas narraciones hacen referencia a unas particularidades que se corresponden claramente con el Imam Jomeinî (r.a.), el líder de la Revolución Islámica: “Unas gentes del oriente se levantarán y prepararán el terreno para el Levantamiento de Hadrat Al-Mahdî (a.ÿ.)”.6 Y: “Cuando acudan a vosotros banderas negras, honrad a los persas, puesto que vuestro gobierno está con ellos”.7 O el hadîz del Imam al-Kâdzim (a.s.): “Un hombre de Qom convocará a la gente hacia la verdad, y se congregará junto a él un pueblo que será como un trozo de hierro, al que ni los vientos tempestuosos harán trastabillar, ni se fatigarán de la guerra ni se acobardarán, y se encomendarán a Dios; y el final será para los temerosos”.8

Lo que se desprende de las narraciones es que este movimiento irá acompañado de una actividad académica. En los hadices se aludió a que el comienzo de este movimiento se dará tras trasladarse el centro de difusión de las ciencias de Ahl-ul Bait desde la ciudad de Kûfah hacia la ciudad de Qom. Dijo el Imam As-Sâdiq (a.s.) en este sentido: “Pronto la ciudad de Kûfah quedará vacía de creyentes, y el conocimiento y la ciencia partirán de allí [volviéndose limitados] cual serpiente enroscada en su madriguera; y se manifestará en una ciudad llamada Qom, donde se volverá un baluarte del conocimiento y la virtud, y un depósito del saber y la perfección, de modo que no quedará sobre la Tierra ningún desposeído [intelectual] que no esté informado de la religión, incluso las mujeres ocultas tras los velos. Ello sucederá en una época cercana a la Manifestación del Qâ’im. Dios dispondrá a Qom y a su gente como los lugartenientes de Hadrat Al-Huÿÿah (a.ÿ.)… El conocimiento y la ciencia llegarán desde la ciudad de Qom hasta el resto de las naciones en el oriente y occidente del orbe, y los seres del mundo serán informados al punto de no quedarles excusas, de manera que no quedará nadie sobre la Tierra a quien no hayan llegado la religión y la ciencia. Será entonces que se manifestará Hadrat Al-Qâ’im (a.ÿ.)…”.9

Con el triunfo de la Revolución Islámica, la Hauzah ‘Ilmîiah o ámbito de escuelas religiosas de Qom se convirtió en la más importante Hauzah de los conocimientos de Ahl-ul Bait (a.s.) en el mundo, especialmente después de que el papel preponderante que desempeñaba la Hauzah de Nayaf (Irak) quedara limitado y disminuido a causa de las restricciones suscitadas por parte del régimen baazista de Saddam Husein. Y de esta manera, aquello que las nobles narraciones vaticinaban, se hizo realidad, ya que, debido a la difusión de los conocimientos de la Familia de Muhammad (s.a.w.) en todo el mundo, la gente está conociendo las enseñanzas del Islam original, y el Islam está llegando desde la Hauzah de Qom a toda la humanidad. Asimismo sucede con la existencia de escuelas de religión para mujeres en la Hauzah de Qom, lo cual es una circunstancia inédita y sin precedentes en la historia de la cultura religiosa de las mujeres, sumado al hecho de haberse dado a un nivel elevado, a lo cual se hizo referencia en el Hadîz del Imam As-Sâdiq (a.s.): “Incluso las mujeres ocultas tras los velos”.

La Revolución del Imam Jomeinî (r.a.) corroboró en la práctica la posibilidad del establecimiento de un gobierno de justicia islámico que armonice con la época contemporánea y pueda dar respuesta a sus necesidades, y tiró abajo las ideas y alegatos obtusos y caducos de Occidente respecto al Islam. Este movimiento se expandió e influyó incluso en pensamientos de personas ajenas al círculo del mundo islámico, y se topó con una favorable y extensiva acogida en occidente para aceptar el Islam. El éxito que tuvo este levantamiento en la conformación de la nación islámica originó un estado de despertar en las naciones no-islámicas, motivando en ellas el interés por familiarizarse con esta flamante civilización, la cual tuvo como contendientes a los superpoderes, cuyos esfuerzos mancomunados por derrotarla se enfrentaron con el fracaso. Este Estado islámico pudo exhibir al mundo un modelo de completa independencia, lucidez política y visión de futuro, y debido a las consignas de defensa de los oprimidos y rechazo a los opresores, penetró en las mentes de las naciones débiles.

El liderazgo de ese vasto movimiento del Imam Jomeinî (r.a.) se considera un preliminar para la Revolución del Mahdî puesto que presenta al mundo del Islam y a todo el planeta Tierra la identidad de un Gran Reformador. Se observan las repercusiones de este acontecer en el incremento de las preguntas entre los musulmanes y no-musulmanes sobre la identidad del Mahdî Esperado (a.ÿ.), en el empeño por conocerlo y en el hecho de estar a su espera y expectantes al comienzo de su Revolución, tras observar los logros de la Revolución de su representante genérico -el Imam Jomeinî-. Tras anunciar la ocurrencia de un movimiento suscitado por aquéllos que prepararán el terreno para la Manifestación del Mahdî (a.ÿ.), los nobles hadices expresan: “Entonces la gente anhelará y requerirá al Mahdî”.

El rol de los seguidores de las religiones divinas en la preparación del terreno para la Manifestación

La creencia en el Mahdiísmo, además de acabar con la desesperanza y el desaliento, motiva:

La autoformación individual y social.

Evitar mimetizarse con el entorno corrupto del ambiente.

Resistencia ante los líderes corruptos y lucha contra la corrupción.

El rechazo a la opresión.

Tal como dijo el Aiatul·lâh Makârim Shirâzî en su libro Hukumat-e Ÿahanî-e Mahdî (El Gobierno Mundial del Mahdî -a.ÿ.-):

“Se le llama “espera” o “visión de futuro” al estado de alguien que está en desconformidad con la situación existente y que se esfuerza por suscitar una mejor situación… La cuestión de la espera del Gobierno de la Verdad y la Justicia (del Mahdî) y el Levantamiento de un Reformador Mundial, en realidad está compuesta por dos elementos: el elemento de “rechazo” y el elemento de “confirmación”. El elemento de rechazo es sentirse ajeno a la situación existente, y el elemento de confirmación es el desear una situación mejor; y si estos dos aspectos se impregnan en el espíritu del ser humano en forma arraigada, darán origen a dos extensivos conjuntos de acciones.

Estos dos conjuntos de acciones son: abandonar todo tipo de colaboración y concordancia con los elementos de la opresión y la corrupción, e incluso combatir y entrar en lucha con ellos, por un lado, y la autoformación y autoayuda y motivar la preparación física, síquica, material y espiritual para la conformación de ese gobierno único mundial y humanístico, por otro lado”.

Los adeptos de todas las religiones que verdaderamente esperan al Salvador, tienen la responsabilidad, además de corregirse a sí mismos, de esforzarse por corregir a los demás, puesto que el grandioso programa que esperan es un proyecto en el que deben participar todos los elementos de transformación.

Si la persona que “espera al Mahdî” reúne en sí las verdaderas particularidades de un “esperador” y suscita ese deseo verdadero y espera real en los hombres, el Advenimiento del Mahdî se concretará, puesto que tal persona, con tal creencia y esperanza jamás es absorbida por un ambiente corrupto.

La fe y creencia en el Imam de la Época (a.ÿ.) impide someterse a los opresores, y fue apoyándose en esta esperanza brillante que la gran nación de Irán enarboló la bandera del Islam y se convirtió en un orgullo de la historia de la humanidad y del Islam.

Según las enseñanzas de los profetas y albricias de los Libros celestiales, a pesar de los innumerables factores de pesimismo que se observan en el mundo en relación con el futuro de la humanidad, la situación actual del mundo no puede continuar, y tarde o temprano la rueda del tiempo rodará a favor de los desposeídos; el rostro del mundo se transformará, y las corrupciones sociales y los conflictos actuales cederán su lugar al sosiego y seguridad.

De acuerdo a las promesas de los profetas y las albricias de las Escrituras Sagradas, finalmente llegará un día en que el último sucesor del Noble Mensajero, el fundador del Gobierno Único Mundial, el Mahdî Prometido y Esperado (a.ÿ.), surgirá por detrás de las cortinas de la ocultación, y todos los telones de las tinieblas serán corridos… Y el mundo se iluminará súbitamente…

A lo largo de esta obra, para hacer referencia al Mahdî Prometido (a.ÿ.) se utilizan nombres y apelativos como Hadrat Al-Mahdî, Imam Al-Mahdî, Al-Huÿÿah (La Prueba -de Dios-), Sâhib (Dueño), Sâhib Az-Zamân (Dueño del Tiempo), Sâhib Al-’Amr (Dueño de los Asuntos), Walî Al-‘Asr (Señor de la Época), Al-Qâ’im (el que se levanta), Walîi-ul·lâh (Regente de parte de Dios), Baqîiatul·lâh (el Remanente de Dios), el Imam o Dueño de la Época, el Justiciero de la Familia de Muhammad (s.a.w.), el Reformador, el Restaurador, o simplemente “el Imam”.

El Sufiânî, al que se alude a lo largo del texto, es un personaje de la descendencia de Iazîd ibn Mu‘âwîiah ibn Abû Sufiân, que surgirá al Final de los Tiempos. Su nombre es ‘Uzmân ibn ‘Anbasah y será muy hostil a Ahl-ul Bait(a.s.). De rostro enrojecido y ampollado, ojos amoratados y aspecto desagradable, opresor y traidor, se levantará en Shâm, y rápidamente tomará cinco ciudades, para dirigirse luego con un gran ejército hacia Kûfah (Irak). Cometerá horrendos crímenes en las ciudades de Irak -especialmente en Naÿaf y Kûfah-; enviará otro ejército hacia la Península Arábiga, y en Medina cometerán matanzas y saqueos. De allí se dirigirán hacia La Meca, hasta que, por orden divina, el ejército del Sufianî será tragado por la tierra en un desierto entre Medina y La Meca. Entonces, tras algunos acontecimientos, el Mahdî (a.ÿ.) se dirigirá desde La Meca hacia Medina, y desde allí hacia Kûfah, y el Sufianî huirá desde Irak hacia Shâm. El Imam enviará un ejército para perseguirlo, y finalmente será matado en Jerusalén.

El Daÿÿâl que también se menciona a lo largo de la obra es un personaje maligno del Final de los Tiempos, asimilable al Anticristo de la tradición cristiana.

Se ha utilizado la abreviación: (s.a.w.) para expresar: sal·la al·lâh-u ‘alaihi wa âlihi wa sal·lam” (Que las bendiciones y la paz de Al·lâh sean con él y con su purificada familia), tras mencionarse al noble Profeta; la abreviación: (a.s.) para significar: “‘alai-hi/hâ/him as-salâm” (Que la paz sea con él/ella/ellos), tras mencionarse al resto de los profetas y a los miembros de la purificada familia del noble Profeta, y la abreviación: (a.ÿ.) para significar: “‘aÿÿalal·âh faraÿahu ash-sharîf” (Que Al·lâh apresure su noble Manifestación), tras mencionarse al Imam Al-Mahdî. Cabe aclarar que el vocablo “faraÿ” significa “alivio” y “consuelo”, y este alivio tendrá lugar para el Mahdî cuando se produzca su Manifestación.

¡Dios nuestro! ¡Apresura la Manifestación de Tu Walî y cuéntanos entre sus compañeros!

Sumeia Younes
Ciudad de Qom
Mayo de 2008

  • 1. Gheibat-e Nu‘mânî, t. 26, cap. 13, p. 342.
  • 2. En el libro “Ÿamâseb Nâmeh” de Ÿamâseb -alumno de Zoroastro-, donde éste registró sucesos del pasado y futuro del mundo y los estados de los reyes, profetas, albaceas y santos, dice en el marco de unos temas que transmitió de Zoroastro: “(El profeta árabe) será el último de los profetas que surgirá entre las montañas de La Meca… Su religión es la más noble de las religiones y su Libro abrogará todos los Libros… abolirá la religión de los Magos (sacerdotes de la religión zoroástrica)… De los descendientes de la hija de ese profeta, [surgirán] nueve, [y aquél] que se llama Sol del Mundo y Shah de la Época, será gobernante en el mundo por orden de Yazdan, y será el último sucesor de ese profeta… Su manifestación será al final de los tiempos… y hará que en todo el mundo haya una sola religión…”.
  • 3. Del Folleto publicado en 1963 por: Naturegraph Publishers, Inc.
  • 4. Kamâl ad-Dîn, p. 322; cap. 31, hadîz nº 3 (Ed. Âjondî).
  • 5. Tal como anuncia el Corán en esta última aleya, leemos en los Salmos de David, en el Salmo 37, nº 9, 10 y 11: “… pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la Tierra · Pues de aquí a poco no existirá el malo; observarás su lugar, y no estará allí · Pero los mansos heredarán la Tierra”. Luego en el nº 18 dice: “Conoce Jehová los días de los perfectos, y la heredad de ellos será para siempre”. Y en el nº 29 dice: “… los justos heredarán la Tierra”.
  • 6. Ibn Mâÿah, As-Sunan, t. 2, p. 1368; Al-Mu‘ÿam al-Awsat, t. 1, p. 200; Maÿma‘ az-Zawâ’id, t. 7, p. 318; Kashf al-Gummah, t. 3, p. 268; Izbât al-Hudât, t. 3, p. 599; Bihâr al-Anwâr, t. 51, p. 87.
  • 7. Râmûz al-Ahâdîz, p. 33.
  • 8. Bihâr al-Anwâr, t. 60, p. 216.
  • 9. Bihâr al-Anwâr, t. 60, p. 213; Safînah al-Bihâr, t. 2, p. 445.

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