Posición de los Seres Humanos en el Glorioso Corán

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SHAFAQNA – Podemos observar a los seres humanos desde dos ángulos diferentes. El primer enfoque sería examinar a los seres humanos como un todo en términos generales; o bien podemos abordar el tema por medio de considerarlos como individuos.1 El Glorioso Corán presenta ambos aspectos.

A veces el Glorioso Corán habla de los seres humanos en términos generales. Otras, trata el asunto sobre una base individual, por ejemplo, presentando al Faraón como una mala persona. A veces también habla de buenas personas como la esposa del Faraón, los profetas, etc. Por lo tanto, ambos aspectos fueron minuciosamente tratados en el Glorioso Corán.

Ahora queremos hablar sobre los seres humanos en general, no de algunos individuos, sino de los mismos en su conjunto. ¿Podemos comprender del Glorioso Corán si los seres humanos en conjunto son buenos o malos? ¿Cuál es la respuesta? ¿Podemos decir algo al respecto en general?

De acuerdo al Corán los seres humanos pueden ser las mejores y las más perfectas criaturas. Hasta donde nuestro conocimiento nos lo permite, reconocemos, comprendemos e identificamos a estos seres elevados de acuerdo a pautas proporcionadas.

Si comparamos al hombre con cualquier forma de materia o cosas vivientes tales como las plantas, los animales, etc., inmediatamente sacamos una importante conclusión: que los seres humanos son superiores, más inteligentes y completos.

Si el hombre puede cultivar un campo y hacer uso del producto para su propio beneficio y el de otros, capturar animales, sacar provecho de ellos y extraer recursos naturales para mejorar su vida y la de la sociedad, naturalmente, concluimos en definitiva que el hombre es un ser superior. Por ejemplo, un elefante es mucho más grande que un ser humano, pero el hombre lo adiestra y lo domina para que realice algunos trabajos para él.

Gracias a sus talentos, habilidades físicas, capacidades mentales, y el espíritu indómito con los que Al·lâh Todopoderoso agració al hombre, su vida se ha adaptado a las necesidades de su época y lugar.

Por ejemplo, el modo de vida actual es completamente diferente al de épocas antiguas. Si comparas el antiguo modo de vida con el de la vida en la edad de piedra, verás que el hombre siempre ha estado en busca del progreso. El cambio en el modo de vida puede ser estudiado en correspondencia a cada época particular del hombre.

Sin embargo, éste no es el caso en lo que respecta a los animales. Todos los animales han seguido la misma pauta de supervivencia por siglos. El entorno puede haber moldeado su patrón de supervivencia pero nunca han sido los amos del medio ambiente.

Muchas especies de animales se han extinguido debido a los cambios del hábitat. Los seres humanos han demostrado ser capaces de sobrevivir por medio de modificar el medio ambiente para ajustarlo a sus necesidades. En consecuencia, podemos decir que el hombre es más perfecto que los animales. ¿Sería errado concluir que el hombre es la mejor criatura?

Podemos decir que sí es la mejor, y podemos argumentar para ello algunas razones ¡pero debemos ser cuidadosos! Cuando hacemos una afirmación sobre nuestra condición ¡ello no significa que todo ser humano sea mejor que toda otra criatura!

¿Son los seres humanos mejores que los ángeles? No queremos hablar de una persona. Sí, el Profeta del Islam (s.a.w.) e Imam ‘Alî (a.s.) son mejores que cualquier ángel. Eso está claro. Pero ¿podemos generalizar y decir que un niño recién nacido es mejor que un ángel? Es difícil decirlo porque la perfección efectiva que un niño posee no es suficiente para responder a esta pregunta, pero podemos argumentar de otras maneras para esta idea.

De acuerdo a una aleya del Glorioso Corán, podemos deducir que el hombre es muy importante y precioso:

﴿ ثُمَّ خَلَقْنَا النُّطْفَةَ عَلَقَةً فَخَلَقْنَا الْعَلَقَةَ مُضْغَةً فَخَلَقْنَا الْمُضْغَةَ عِظَاماً فَكَسَوْنَا الْعِظَامَ لَحْماً ثُمَّ أَنشَأْنَاهُ خَلْقاً ءَاخَرَ فَتَبَارَكَ اللَّهُ أَحْسَنُ الْخَالِقِينَ ﴾

«Luego convertimos la gota de esperma en crúor, transformamos el crúor en embrión, y convertimos el embrión en huesos; luego, revestimos los huesos de carne, luego le otorgamos otra creación. ¡Bendito sea Dios, Creador por excelencia!».2

La aleya explica diferentes etapas de la creación que un ser humano atraviesa. Después de que el cuerpo alcanza su perfección, Al·lâh, el más Loable, le otorga otra creación. Lo que ello significa es que Al·lâh, el Creador, insufla almas dentro de los cuerpos. Ésta es la fase final de la creación.

El primer día el embrión no tiene espíritu, luego, tras algunos meses, Al·lâh el Loable insufla vida en el feto. Así, podemos darnos cuenta por qué Dios el Todopoderoso ha hecho hincapié en la etapa de la creación del espíritu diciendo: “otra creación”, lo que significa que el espíritu no es algo común al mundo material. El espíritu pertenece a otro universo celestial.

Cuando la gente preguntó al Profeta (s.a.w.) sobre el espíritu y su naturaleza, fue revelada la aleya seguidamente mencionada. La respuesta fue que el espíritu procede de la orden de Al·lâh3 o que pertenece al mundo intangible (de acuerdo a diferentes interpretaciones, pero el resultado es el mismo):

﴿ وَيَسْأَلُونَكَ عَنِ الرُّوحِ قُلِ الرُّوحُ مِنْ أَمْرِ رَبِّي وَمَآ اُوتِيتُم مِّنَ الْعِلْمِ إِلاَّ قَلِيلاً ﴾

«Te preguntarán acerca del espíritu. Diles: “El espíritu procede de la orden de mi Señor: y sólo se os ha concedido una mínima parte del saber”».4

Nota que en la última parte de la aleya (23: 14) Al·lâh Todopoderoso, dice: «¡Bendito sea Dios, Creador por excelencia!». De acuerdo a esta aleya del Libro, podemos concluir ahora que el hombre es la mejor criatura, desde que es el mejor Creador Quien puede crear la mejor criatura.

Para comprender mejor este punto, debemos tomar nota de la siguiente aleya:

﴿ وَلَقَدْ كَرَّمْنَا بَنِي ءَادَمَ وَحَمَلْنَاهُمْ فِي الْبَرِّ وَالْبَحْرِ وَرَزَقْنَاهُم مِنَ الطَّيِّبَاتِ وَفَضَّلْنَاهُمْ عَلَى كَثِيرٍ مِمَّنْ خَلَقْنَا تَفْضِيلاً ﴾

«Por cierto que honramos a los hijos de Adán, y les condujimos por la tierra y por el mar; les agraciamos con todo lo bueno y les preferimos marcadamente por sobre la mayor parte de cuanto hemos creado».5

Desde que Al·lâh Todopoderoso ha honrado al hombre con la posición más elevada en la Tierra y le ha conferido el mayor respeto, el Creador ha provisto al hombre con los medios para superar a muchas, pero no absolutamente a todas, de Sus otras criaturas.

Lo que esta frase denota en realidad es que puede haber muchas criaturas superiores al hombre, de lo contrario Al·lâh se habría expresado así: “Y les preferimos marcadamente por sobre todo lo que hemos creado”. Ahora la pregunta que surge es si el hombre puede ser considerado la mejor criatura.

El hombre puede elevarse hasta el rango de supremacía si hace uso de las facultades que Dios le dio. El hombre avanza por peldaños hacia la supremacía de acuerdo a sus potencialidades. Estas facultades que Al·lâh le otorgó son las dádivas (o talentos) divinos o naturales e innatos en cada ser.

Estos talentos son de dos clases: condiciones y capacidades (o potencialidades) para alcanzar la perfección última. Nuestro cuerpo físico, al ser la primera dimensión, hasta cierto punto, queda formado al momento de nuestro nacimiento. Pero no es el caso con la otra dimensión que es nuestra alma.

Todos los individuos son capaces de alcanzar el nivel más elevado de perfección; pueden ser los vicarios de Al·lâh; pueden ser los verdaderos siervos de Al·lâh. Estas capacidades o potencialidades (si bien están inactivas al momento de nacer) sobresalen en calidad comparadas con toda otra criatura.

Las habilidades naturales no nos hacen mejores que otras criaturas al nacer; sin embargo, cuando optamos por el sendero recto para desarrollar nuestros talentos innatos y para hacer uso pleno de las potencialidades con las que se nos agració, comenzamos a trepar por los peldaños hacia la supremacía.

Cuanto más constructivamente hacemos uso de esas potencialidades, somos mejores comparados con otras criaturas. Podemos ascender a rangos a los que ningún ángel ha llegado; pero si el hombre toma un sendero equivocado y comienza a hacer uso de sus talentos innatos en una dirección incorrecta, ¡puede descender al nivel más sombrío al que ningún animal ha caído!

Podemos concluir que al momento de nacer, debido a nuestra inocencia y pureza, podemos aventajar a muchas criaturas, pero hay algunas criaturas como los ángeles que son mejores que nosotros en esta etapa en particular.

Sí, los seres humanos están provistos con los mejores talentos y están conformados de una manera que pueden alcanzar los niveles más elevados posibles para una criatura. Por lo tanto, el Poder y la Sabiduría de Al·lâh están mejor manifestados en los seres humanos. Esa es la razón por la que Al·lâhdice: «¡Bendito sea Dios, Creador por excelencia!».

Ahora volvamos al Glorioso Corán para observar los valores de los seres humanos. Daremos una lista de atributos comenzando con los buenos atributos de los seres humanos y luego las malas cualidades. Hay muchas aleyas al respecto y no podemos mencionarlas a todas.

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  • 1. A veces hablamos sobre casas en general. ¿Cuáles son las cualidades de una casa? ¿Cuáles son los beneficios de una casa? ¿Es bueno o no tener una casa? Pero a veces hablamos de una casa en particular. Éstas son dos maneras de ver la misma cosa. A veces hablamos sobre flores en general, o a veces decimos que a mí me gusta esta rosa.
  • 2. Sûra al-Mu’minûn; 23: 14.
  • 3. A pesar de que todo es creado a través de la orden divina, en el universo material la orden divina no será emitida antes de la existencia de condiciones necesarias, tales como la existencia de una manzana después de la existencia del agua, la luz, el calor, etc. (o tras la existencia de condiciones sobrenaturales). En el universo abstracto no hay condiciones y hay solo órdenes divinas. Este tema es tratado en la filosofía islámica.
  • 4. Sûra al-Isrâ’; 17: 85.
  • 5. Sûra al-Isrâ’; 17: 70.

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